Belleza
  Maquillaje
  Cabello
  Piel & Cuerpo
  Moda
  Fragancias
  Estilo
  Hogar
  Cocina
  Recetas
  Decoración
  Seguridad
  Plantas & Mascotas
  Manualidades
  Ser Madre & Familia
  Mamá
  Hijos
  Familia
  Pareja & Sexo
  Pareja
  Sexo & Afrodisíacos
  Salud
  Cuerpo
  Estética
  Embarazo
  Ginecología
  Pediatría
  Psicología
  Místico & Esencial
  Astrología
  Horóscopos
  Meditación
  Tarot
  Feng Shui
  Terapias Alternativas
  Dietas & Nutrición
  Dietas
  Gym & Fitness
  Yoga
  Ocio & Entretenimiento
  Humor
  Tests
  Revistas
  Amor
  Viajes & Turismo
  Trabajo & Formación
  Consejos Empleo
  Ayuda Legal
  Mujer Emprendedora
  Economía Familiar
  Ciencia / Natura
  Novias & Bodas

EL PLACER NO SÓLO ES COSA DE HOMBRES

La masturbación en las mujeres siempre se ha visto como algo negativo. Desde que se nace, la sexualidad está presente en la vida de todo ser humano. Sin embargo, la educación heredada de muchos siglos o los tabúes de la propia sociedad hacen creer, sobre todo a las mujeres, que conseguir el placer a través de uno mismo es algo malo, vergonzoso. Una falacia que los sexólogos y expertos en el tema no se cansan de negar.

 

Desde los primeros días de la vida los bebés buscan el placer a través de los chupetes o la succión del dedo pulgar. El placer sexual es una necesidad inherente al ser humano y que se manifiesta a lo largo de toda la vida. Pero en la manera de conseguirlo influye de manera muy directa la educación recibida. La masturbación siempre se ha concebido como un acto ligado a la adolescencia y especialmente a la de los varones. El despertar de las hormonas, los sueños húmedos y demás, eran razones que justificaban esta práctica que para las mujeres era motivo de vergüenza, aunque en realidad tanto chicos como chicas la practicaran. Pero todo esto va cambiando y las mujeres comienzan a hablar del tema y reconocer que ellas también se masturban.

La auto estimulación sexual o masturbación es una práctica con el fin de obtener placer con el propio cuerpo y que a la vez ayuda a conocerse mejor a uno mismo y a su cuerpo. El sexo no es algo que sólo se concibe con una pareja. Existe la posibilidad de conseguir placer en solitario, se tenga o no pareja, y esto no tiene porqué esconderse. Pero una realidad es que las mujeres siempre han tenido miedo a confesar sus prácticas onanistas.

Las mujeres consiguen a través de las caricias llegar al orgasmo. Acariciar los genitales y especialmente el clítoris es el medio para conseguir de manera más rápida un orgasmo y, por tanto, placer, aunque no es la única manera. Al masturbarse las mujeres comienzan a conocer realmente sus cuerpos y puede resultar muy beneficioso para aquellas que no consiguen alcanzar el orgasmo con su pareja. Éstas pueden a través de la masturbación aprender a identificarlo y después transmitirle a su pareja lo que desean para poder conseguirlo, ya que la clave para ello está en conseguir que la mujer se relaje, disfrute y se excite. Si ella lo aprende por sí misma enseñará y ayudará también a su pareja y ambos disfrutarán más.

Es importante conocer el cuerpo y saber identificar dónde se encuentran las zonas erógenas. El clítoris, que puede resultar difícil de identificar, tiene el tamaño de un guisante y se encuentra situado en la cima de los labios mayores, en una parte sin vello púbico. Al acariciar el clítoris, la vagina se humedece y la mujer comienza a excitarse. Hay que acariciarlo de distintas maneras hasta llegar al ritmo adecuado ayudándose de los dedos. También se puede hacer uso de vibradores, aunque estos no son muy recomendables para la introducción en la vagina para lo que es mejor los propios dedos de la mujer. Algunas mujeres encuentran en la ducha dirigida al clítoris una fuerte estimulación o apretándose contra una almohada, diferentes maneras para conseguir lo mismo.

Otras zonas
El epicentro del placer no tiene porque encontrarse solamente en el clítoris. El cuerpo de la mujer está lleno al igual que el del hombre de zonas erógenas, los conocidos "puntos G" que poco a poco pueden ir descubriéndose a solas o en pareja. El pecho es una zona que puede proporcionar un gran placer. Acariciarlo, tocarlo de distintas maneras es suficiente para alcanzarlo. También las piernas, las orejas, el ombligo, son todas zonas en las que se encuentra escondido un inmenso placer, si se sabe descubrir de manera adecuada.

La imaginación, la fantasía y sobre todo una mente abierta libre de cualquier tabú o prejuicio es fundamental para conseguir con la masturbación lo que se busca: el placer.

 

VER MÁS SOBRE SEXO >>

 
Weight Loss Programs | Experts | Quienes somos | Politica de privacidad | Affiliados | Site Map | Ayuda | Contacto |

Derechos reservados 2017, ConsejosParaMujeres.com.ar - Permitido su uso citando la fuente y link a www.consejosparamujeres.com.ar