Belleza
  Maquillaje
  Cabello
  Piel & Cuerpo
  Moda
  Fragancias
  Estilo
  Hogar
  Cocina
  Recetas
  Decoración
  Seguridad
  Plantas & Mascotas
  Manualidades
  Ser Madre & Familia
  Mamá
  Hijos
  Familia
  Pareja & Sexo
  Pareja
  Sexo & Afrodisíacos
  Salud
  Cuerpo
  Estética
  Embarazo
  Ginecología
  Pediatría
  Psicología
  Místico & Esencial
  Astrología
  Horóscopos
  Meditación
  Tarot
  Feng Shui
  Terapias Alternativas
  Dietas & Nutrición
  Dietas
  Gym & Fitness
  Yoga
  Ocio & Entretenimiento
  Humor
  Tests
  Revistas
  Amor
  Viajes & Turismo
  Trabajo & Formación
  Consejos Empleo
  Ayuda Legal
  Mujer Emprendedora
  Economía Familiar
  Ciencia / Natura
  Novias & Bodas

¿LAS MUJERES SE EXCITAN LENTAMENTE?

Algo que habréis escuchado y leído con frecuencia, tanto a algunos hombres como mujeres, es que las señoras se “encienden” con mayor lentitud que los hombres, sexualmente hablando.

 

Lo que abona la idea de que la sexualidad femenina es más “descolorida” que la masculina. Es una opinión que aún mantiene el 84% de la población.

Es una afirmación errónea
Tal afirmación se basa en la reacción de una mujer cuando un hombre se le acerca con interés erótico. Para muchos, tarda en entrar en calor; en cualquier caso: más que un hombre.
No se tiene en cuenta que, con frecuencia, si la mujer tiene el pensamiento puesto en otro sitio y es requerida por su pareja para un encuentro sexual tiene que hacer un ejercicio de autocontrol para conseguir desconectarse de lo que estaba haciendo e interesarse por el nuevo estímulo. Sin embargo, se sabe desde los años setenta que las mujeres reaccionan a estímulos eróticos efectivos con la misma intensidad y prontitud que los hombres.
A los ocho o treinta segundos de haberse presentado el estímulo sus pupilas se dilatan y su vagina comienza a palpitar, a dilatarse y a humedecerse, signos inequívocos de excitación sexual.
Exactamente el mismo tiempo que tardan los hombres en una situación similar. Más aún, existe un 42% de mujeres (dos de cinco) que reaccionan con mayor rapidez e intensidad que el promedio de los hombres. Lo que demuestra hasta qué punto es falaz la afirmación que encabeza este artículo.


Ambos sexos se excitan por igual
También se ha comprobado que ambos sexos se excitan por igual frente a historias sexuales que contienen elementos afectivos, como ante las que no los tienen; y que reaccionan de forma semejante ante un material visual (considerado tradicionalmente masculino) como literario o auditivo (tradicionalmente distinguidos como femeninos).
Esa reacción que tienen los genitales femeninos al enfrentarse a ese tipo de material es inequívocamente sexual, no hace falta decirlo, aunque sólo sea porque es la misma que muestran las mujeres cuando se masturban, ya lo hagan manualmente o mediante el único uso de la fantasía.


¿Ante qué estímulos eróticos son sensibles las mujeres?
Aunque parezca una obviedad, ellas responden más al contemplar, leer o escuchar actividades sexuales masculinas que femeninas. Lo que más excita a las mujeres es contemplar a hombres masturbándose, después se sienten estimuladas al observarles manteniendo relaciones sexuales con una mujer (sobre todo si el contexto de la escena es romántico, pero también cuando el chico se muestra algo brusco con ella), le siguen las escenas de sexo en grupo y, en último lugar, cuando ellos sostienen relaciones homosexuales.
Son hallazgos que desmoronan la vieja idea de que la presencia de las mujeres en los vestuarios masculinos (hombres desnudos) es más inocente que la situación inversa. Y explica que la Industria Cinematográfica explote con tanta frecuencia las alusiones y las escenas explícitas de masturbación masculina (bastante más frecuentes y directas que la femenina) para atraer a las salas de proyección al público femenino, que ha sido tradicionalmente menos cinéfilo que el masculino.


Material erótico
El material erótico, visual o escrito, excita de forma muy semejante a hombres y a mujeres, aunque parece existir cierta preferencia por determinados temas entre unos y otras.
La mujer suele optar, básicamente, por la representación de escenas sexuales en contextos románticos: las que son menos directas y van con más rodeos, sin que por eso hagan ascos a otro tipo de iconografía. Ellas se excitan tan rápida, involuntaria e intensamente con los vídeos realizados por hombres como con los compuestos por mujeres. Sobre todo quienes han estado en contacto con la pornografía anteriormente y son más jóvenes.
Sin embargo, la percepción subjetiva de excitación sexual es superior frente a los vídeos rodados por mujeres. La razón principal es que los realizados por hombres despiertan en ellas sentimientos de vergüenza, culpa y aversión.
Algunas mujeres son incapaces de admitir sentirse sexualmente excitadas aunque sus genitales estén dando muestras de ello. Eso ha dado lugar a la creencia de que ellas necesitan elaborar psicológicamente los estímulos eróticos para llegar a sentirse enardecidas subjetivamente, aunque sus genitales estén más que húmedos.
Pero existen investigaciones en las que se ha comprobado que, a pesar de lo dicho, la excitación sexual subjetiva de las mujeres es realmente tan intensa, rápida y significativa como la de los hombres cuando se enfrentan a un material erótico visual (tradicionalmente atribuido a los hombres).


Un mito caído
Esta aparente disociación entre la percepción subjetiva de excitación sexual y las reacciones genitales puede relacionarse con algunos elementos cognitivos que condicionan las respuestas sexuales subjetivas de las mujeres.
Los factores positivos son, por ejemplo, la costumbre de fantasear durante la masturbación. De alguna forma, “ver películas” en la mente y aceptarlas como propias parece favorecer el reconocimiento del efecto psicológico que dicho material ejerce sobre una. También está demostrado que la culpa y las actitudes negativas frente a la sexualidad en general explican los sentimientos negativos que las imágenes eróticas despiertan en las mujeres.
Y cuanto más bloqueos psicológicos padezcan, menos asertiva serán frente los estímulos eróticos, menos disfrutarán de ellos y menos dispuesta estarán a admitir su verdadera reactividad sexual ante estímulos eróticos eficaces.
Lo cierto es que los resultados experimentales no sostienen la vieja idea de que las mujeres respondan menos o con mayor lentitud que los hombres al material erótico visual o acústico. Es otro mito caído.


* Los datos mencionados se han extraído del libro: “Un encuentro con el placer. La masturbación femenina”. Jesús Ramos. Espasa-Calpe. Madrid.

 

VER MÁS SOBRE SEXO >>

 
Weight Loss Programs | Experts | Quienes somos | Politica de privacidad | Affiliados | Site Map | Ayuda | Contacto |

Derechos reservados 2017, ConsejosParaMujeres.com.ar - Permitido su uso citando la fuente y link a www.consejosparamujeres.com.ar