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EN EL AMOR NO HAY REGLAS NI PUDOR

Nunca te fíes de ese hombre. No dejes que te bese en la primera cita. No te acuestes con él hasta que te proponga matrimonio. No, no, no... Olvídate de esas consignas puritanas y atrévete a sentir un placer sin límites.

 

Si quieres un final feliz, no dejes nunca las cosas al azar, prepara un mínimo la cita con ese chico que tanto te gusta y seguro que el encuentro será inolvidable. Aunque mantengas una relación estable con una pareja, haz que siempre haya una primera cita entre vosotros, así sentiréis las ganas y el placer de estar juntos como si fuera la primera de verdad.

Hay unas cuantas cosas que pueden servirte de ayuda para tener un éxito arrollador con tu pareja, lee atentamente.

En el mundo del placer juegan mucho las palabras, los gestos o las insinuaciones, por tanto, el inicio de una relación exitosa empezará con un encuentro en un bar, en una cafetería o en un restaurante... Ahí empieza la seducción, con una mirada, una caricia sensual en su cuello o un susurro en el oído diciéndole que deseas estar con él.

Una vez a solas, no tengas prisa en quitarte la ropa y ve desnudándole a él lentamente a la vez que vas besando cada parte de su piel que queda descubierta a medida que le vayas quitando la ropa. Quítale los zapatos y desabrocha su pantalón... siempre despacio, sin pausa pero sin prisas... eso resulta muy excitante.

Ahora te toca a ti, ve desnudándote despacio y con movimientos sensuales, no dejes que te toque, ahora sólo puede mirar... Ve quitándote la ropa lentamente, con algún contoneo sexy, eso le volverá loco. Mientras te vas quitando la ropa deja caer tu pelo sobre la espalda y luego hazlo caer sobre tu cara, de forma que tape parte de tu rostro mientras continuas desnudándote.

Llega el momento de acariciarle y besarle, ¿tienes miedo de no estar a la altura, de no saber cómo hacerlo?, lo mejor es que te dejes llevar por tus sentimientos. Sin embargo, tampoco está de más seguir algún consejillo. Deja caer suavemente tus labios sobre los de él sin besarle profundamente, ahora ve subiendo por su cara dando besos suaves en la frente, la sien, la nariz y los lóbulos de las orejas, para seguir bajando de nuevo hasta sus labios y ahora sí puedes darle un beso largo y profundo.

Las caricias juegan un papel importantísimo en una relación sexual, debes saber utilizar tus manos para excitar a tu pareja y también debes decirle a él cuáles son las cosas que a ti te gustan. Si quieres poner a tu pareja a cien, oblígale a tumbarse boca abajo, siéntate sobre sus piernas y ve acariciando su trasero y su espalda, empieza por arriba y ve bajando con caricias y besos cortos... a medida que vayas bajando, ve tumbándote sobre él y besando los lóbulos de sus orejas. En este momento, tu chico estará completamente hipnotizado.

Ahora es tu momento, pídele aquello que más te guste, él estará dispuesto a todo lo que le pidas.

El sexo es una parte importante de nuestra vida, es bueno sentir y hacer sentir placer, no hay que verlo como algo temible y lejano aunque no hay que olvidar que practicarlo implica algunos riesgos. Por eso siempre hay que seguir un buen consejo: practica siempre el sexo seguro, nunca lo dejes todo al azar, prepara tu momento en todos los sentidos.

Y volviendo a lo que decía... mi abuela siempre me recomendó que me fiara de aquel hombre a quien le creciera pelo en la palma de la mano, o sea, de ninguno, porque todos querían lo mismo... ¡Sexo!

Decididamente mi abuela estaba equivocada, hay hombres buenos como mujeres buenas y hombres malos como malvadas mujeres. Y el sexo no tiene nada que ver con todo eso. Saber disfrutar del sexo adulto entre adultos no tiene nada de malo, sucio o inmoral. Inmorales son las guerras, y la hipocresía de parte de la sociedad.

Un buen prólogo antes de mantener una relación sexual es un seguro o casi de que ésta saldrá bien, por eso es bueno aprender cosas nuevas y tener la capacidad de sorprender a nuestra pareja. Después del prolegómeno establecido ya en el artículo anterior en el que se daban unas pautas para disfrutar más del sexo con nuestra pareja, continuamos con algunos consejos más.

Cuando llegues a la habitación y estés con él a solas, no cierres la luz, es muy sensual ver la cara de tu pareja cuando disfruta del placer. Un consejo es que cubras la pequeña luz de la lamparilla con un pañuelo, de esta manera la luz se convertirá en tenue pero suficiente para veros.

Nunca descuides jugar con los pies, son la zona olvidada y sin embargo es muy excitante masajearlos con tus manos, de forma que cojas sus dedos uno a uno con delicadeza y les hagas un masaje. Luego acércate y bésalos despacito con besos cortos, de forma que él note tus labios y la punta de tu lengua en ellos. Es irresistible.

Es muy erótico ir besando a tu pareja de forma que note tu aliento sobre su piel a la vez que le vas acariciando, dale besos húmedos en los lóbulos de las orejas, los brazos y las piernas... después sopla sobre la zona mojada, sentirá una sensación muy agradable.

Toma sus manos con las tuyas y acarícialas, primero recorre el dorso y luego las palmas subiendo hasta los dedos, acarícialos uno a uno y después bésalos con suavidad. Primero una mano y después la otra, es un secreto que funciona y que pone a tu pareja a cien.

Un masaje en la espalda es "mano de santo" para conseguir lo que quieras. Haz que tu pareja se tumbe sobre la cama boca abajo, mientras tú te sientas sobre su trasero, inclínate un poco sobre él y con tus manos untadas con un aceite para masajes deslízalas sobre su espalda con movimientos circulares, empezando por la zona de la rabadilla y subiendo hacia sus hombros.

Finalmente, túmbate sobre su espalda de forma que note la temperatura de tu cuerpo sobre él y muévete suavemente como si quisieras masajear su cuerpo con el tuyo.

Después de todos estos pequeños secretillos es imposible no disfrutar plenamente de una noche de placer. Practícalos y verás los resultados.

 

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