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CÓMO CALMAR LOS CÓLICOS DEL BEBÉ

Cuando el bebé está nervioso, se irrita con facilidad y llora mucho, podemos pensar inmediatamente que tiene cólicos. Un trastorno molesto, pero sin consecuencias. Veamos algunos remedios.

 

Los cólicos del bebé, que son un malestar no sólo para él, sino también para la familia, son los responsables de que, en muchos casos, los papás se tengan que levantar por la noche, se pongan nerviosos e incluso, hasta que discutan. Sobre todo a quienes más afecta es a los nuevos papás, porque no pueden encontrar un remedio que sea eficaz y rápido para las repetidas crisis de sus hijos. Los pediatras llaman a estas crisis: "cólicos del lactante", porque al parecer éstos pueden estar provocados por dolor de estómago y tener su origen en el paso del aire por el intestino. Sin embargo, las verdaderas causas de los cólicos siguen sin estar científicamente confirmadas.

No se deben confundir con otros trastornos Antes de que nos invada el miedo y la angustia, es conveniente que distingamos los verdaderos cólicos, de los malestares que son de menor importancia. No es suficiente con que el niño llore durante un buen rato y flexione las piernas hacia el abdomen para decir que tiene cólicos. Existen algunas características que permiten determinar con total seguridad este tipo de trastorno. Veamos cuáles son:

  • Las crisis de llanto llegan a durar hasta tres horas diarias, y por lo regular se presentan por más de tres semanas.

  • La primera crisis no se manifiesta inmediatamente después del parto, sino entre la segunda y la tercera semana de vida del pequeño. En los niños prematuros se presentan posteriormente.

  • Los cólicos se repiten todos los días, al finalizar la tarde o durante las primeras horas de la noche, casi siempre son a la misma hora.

  • El bebé se pone pálido, suda abundantemente y mientras llora desesperado, encoge sus piernas hacia el abdomen. Si presenta estos síntomas se trata del cólico del lactante, el cual, afecta a uno de cada cinco niños. Si no es así, son simples crisis de llanto.

Las tres posibles causas
Actualmente se han establecido algunas hipótesis respecto al origen de estos cólicos, sin que ninguna se haya confirmado con exactitud.

  • Muchos pediatras consideran que los cólicos están determinados por la acumulación de aire en el abdomen, debido a que casi todos los lactantes sufren de inflamación intestinal.

  • Otros pediatras afirman que se podría tratar de pesadillas con los ojos abiertos, pues algunos de los síntomas que acompañan estos cólicos son la insensibilidad del niño a estímulos externos, unida a los excesos de llanto.

  • Un grupo de investigadores estadounidenses relaciona los cólicos del niño con el consumo de leche de vaca por parte de la mamá que le da el pecho. Para estar seguros de si el problema depende de una intolerancia por parte del pequeño a las proteínas de la leche de vaca, es suficiente con que la mamá deje de tomar durante una semana este alimento y sus derivados, y observe si los cólicos desaparecen.

Infusiones que alivian
¿Cómo aliviar los cólicos?

  • Cuando el dolor es ligero y no interfiere en los ritmos normales del pequeño, no es necesario que le demos medicamentos. Para tranquilizarlo y aliviarlo será suficiente con darle una infusión específica para este malestar como, el té de manzanilla.

  • Cuando llora continuamente de forma inconsolable y sin dejar dormir a la familia, el pediatra deberá evaluar si conviene darle algún medicamento especial con el que sienta un buen alivio, aunque sea sólo en parte. Aunque por lo regular, es preferible esperar a que éste desaparezca por sí solo, como casi siempre pasa en el tercer mes de vida del bebé. Es raro que se prolongue hasta el cuarto mes.

Lo que no se debe hacer

  • DEJAR DE DARLE EL PECHO SI EL BEBÉ TIENE CÓLICO, puesto que lo privaríamos de la valiosa leche materna. Lo que sería mejor es que la mamá no consuma leche de vaca.

  • DEJAR DORMIR AL BEBÉ BOCA ABAJO encima de colchones blandos o de cobijas ya que puede interferir con la respiración normal.

  • CREER QUE ES POSIBLE RESOLVER ESTE PROBLEMA ÚNICAMENTE CON MEDICINAS. Algunas pueden ser peligrosas si no se administran las dosis adecuadas, como ocurre con los analgésicos intestinales que pueden provocar estreñimiento o fiebre.

  • EMPLEAR SONDAS RECTALES O EL TERMÓMETRO para lograr que el aire salga por el ano, ya que esto sólo provocaría irritación.

Cuidado
Hay que MANTENER LA CALMA Para una mamá no es nada fácil mantener la calma cuando su pequeño está inquieto, flexiona las piernas hacia el abdomen, grita y casi se pone morado. Sin embargo, los cólicos que afectan a tantos bebés no influyen sobre su salud. Para poder soportar este malestar, es suficiente con que la mamá tenga un poco de paciencia para esperar a que desaparezcan por sí solos.

 

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