Porque nadie
duda de que, al igual que las mujeres, los
hombres se enfrentan a cambios físicos y
emocionales a medida que van cumpliendo años
y que esos cambios pueden tener un reflejo
en la salud física y mental y en las
relaciones familiares y sociales.
La caída de los niveles de testosterona
puede tener que ver con ellos. La pregunta
es si hay que mantener los niveles
hormonales de la juventud o dejar que el
tiempo imponga su ley.
El doctor Martín Morales lo tiene claro: 'Si
un hombre advierte síntomas que le pueden
hacer sospechar que padece una deficiencia
hormonal, debe comentar el problema a su
médico. Puede o no tratarse de déficit de
testosterona. Otros problemas médicos, como
la enfermedad hepática, el hipotiroidismo e
incluso el empleo de algunos fármacos
(antidepresivos, betabloqueantes,
analgésicos), pueden generar síntomas
parecidos. Si el déficit de testosterona se
confirma finalmente y el médico concluye que
la suplementación con dicha hormona no está
contraindicada en ese paciente, hay razones
para considerar la terapia'.