TRATAMIENTOS
Y FÁRMACOS
QUE PUEDEN AYUDARLE
Pastillas.
Sildenafilo (Viagra), vardenafilo (Levitra)
y tadalafilo (Cialis) son el tratamiento más
eficaz (en el 70 por ciento de los casos).
Mejoran el flujo sanguíneo en el pene. No
están indicadas en pacientes con problemas
cardiacos.
Inyecciones y
supositorios de alprostadilo (versión
sintética de la hormona prostaglandina E).
Relajan el tejido muscular del pene y
favorecen la entrada de sangre en él. Para
quienes no responden a las pastillas.
Cirugía
vascular. Si hay problemas vasculares en el
pene.
Bombas de vacío
e implantes peneanos. Las primeras propician
la entrada de sangre en el pene y los
segundos aportan rigidez. Se usan si no
funcionan otros métodos.
SI EL PROBLEMA ES PSICOLÓGICO
Estos métodos pueden funcionar:
Psicoterapia.
Incluye sesiones de terapia conductual,
charlas en pareja y sesiones individuales
para afrontar los problemas que se
manifiestan en forma de disfunción sexual.
Hipnosis. Recrea
en la mente situaciones placenteras, capaces
de despertar el deseo. Son necesarias 10/15
sesiones.
Acupuntura. Las
agujas estimulan puntos del abdomen, los
brazos y las piernas. Útil en desequilibrios
psíquicos y hormonales, ya que aumenta el
nivel de serotonina y endorfinas.