¡Ya está bien!,
es momento de dejar a un lado la moralidad y
empezar a hablar de respeto hacia uno mismo
y hacia los demás, ¿acaso el hecho de
mantener una vida sexual activa con
diferentes parejas es algo irrespetuoso?
Simplemente es la libertad de compartir un
tiempo de placer con quien decidamos.
Mujer
y hombre: diferentes frente al sexo de una
noche
Lo que no se puede negar es que en general
la mujer es más reacia a tener sexo de una
noche, quedarse satisfecha y volver a buscar
un nuevo amante. Las mujeres en general, no
se acuestan con un hombre si no existe
también una atracción a nivel sentimental,
no solo actúa el puro atractivo físico, el
deseo sexual. Lo cual no significa que
quieran ligarse a ese hombre toda la vida,
sino que no limitan su experiencia a una
noche, les apetece repetirla alguna vez más.
Los hombres son
más capaces de mantener relaciones sexuales
con mujeres diferentes puesto que realmente
lo importante es el momento de placer que
les proporciona ese encuentro y fácilmente
pueden encontrarlo en mujeres distintas, no
sienten la necesidad de comprometerse
sentimentalmente con ninguna de ellas.
Hablamos siempre del colectivo, aunque de
sobra sabemos que hay hombres que no siguen
estas pautas y que pueden ser más
sentimentales en ese aspecto que muchas
mujeres.
Pero ¡cuidado!
Porque en uno de esos fugaces encuentros
podemos encontrarnos con el amor de nuestra
vida, el flechazo de Cupido. Sin embargo, si
bajamos a la tierra y hacemos caso de una
encuesta que se realizó por el Departamento
de Psicología Social de la Universidad
Complutense de Madrid, éste demuestra que 1
de cada 6 personas que se consultaron
sintieron esa sensación, el resto de gente
encuestada o no se han enamorado nunca o se
han ido enamorando poco a poco.
¿Existen
reglas para saber ligar?
El hecho de sabernos atractivos y ser
capaces de ligar, nos da una seguridad
aplastante y eso nos facilita el camino. No
se puede decir que haya unas pautas de
comportamiento básicas para tener éxito con
el sexo contrario, pero sí hay unos mínimos
que podemos seguir:
-
Sé paciente, igual
que puedes sentir una pasión que no te
deja vivir, puedes perder esa sensación.
Dale tiempo al tiempo.
-
Hay que mostrarse
atractivo, eso se consigue teniendo
seguridad en uno mismo, no es cierto que
sólo tengan éxito los más guapos, hay
complementos indispensables para
resultar atractivos a nuestra pareja,
como ser divertido, simpático o saber
mantener una conversación interesante.
-
Saber seducir a
nuestra pareja dejando escapar una
caricia o un halago en un momento dado,
no importa cuándo, en medio de una
conversación o mientras andamos juntos.
-
Sobre todo si ya
hemos conseguido atraer la atención de
la persona que nos atrae y existe una
relación incipiente es bueno que sepa
que nos excita, que sentimos fuegos
artificiales cuando estamos con él, no
es aconsejable esconder los
sentimientos.
-
Al contrario de lo
que nos contaron nuestras madres, hay
que aprender a disfrutar de nuestro sexo
sin sentir vergüenza cuando nos
excitamos o cuando deseamos a alguien,
en el bien entendido de que sea la
persona con la que queremos estar en ese
momento y siempre sin entender esto como
un alegato en favor de la promiscuidad.
Hay que respetar
siempre la libertad sexual de los demás,
hombres o mujeres, cuando en su mayoría de
edad y en su libertad de actuación deciden
sobre sus propios actos sin perjudicar ni
violentar a nadie. Vivir y dejar vivir, esa
es la máxima que hay que seguir sin
atrevernos a criticar a nadie por su
actividad sexual.