Decía Betty
Dodson, sexóloga y pionera en la defensa de
las ventajas de la masturbación que las
fantasías sexuales son esenciales para que
una persona aprenda a ser orgásmica. Si
tenemos en cuenta que, por lo general, el
proceso de excitación y consecución del
orgasmo es más lento en las mujeres que en
los hombres, tienen que ser ellas las
principales interesadas en tener
pensamientos eróticos como manera de
acelerar la excitación en cualquiera de esas
fases.
Por otro lado,
según la sexóloga Sonia Blasco, autora de
libros como "Camino al orgasmo" y "Una etapa
vital: menopausia", las mujeres sexualmente
activas muestran casi el doble de actividad
mental que las vírgenes y son las mujeres
con bajo deseo sexual las que fantasean con
menor frecuencia. Además, ocho de cada diez
españoles fantasea cuando se va a la cama y
el dos por ciento restante fantasea muy poco
o nada.
Las fantasías
sexuales femeninas suelen desarrollarse en
un escenario exótico que le aleje de la
rutina doméstica: una playa virgen, una
selva, un palacio...
Los sucesivos
progresos de la mujer en distintos ámbitos
de la vida social, más conocidos como
"liberalización de la mujer" también se han
dejado notar en el terreno de las fantasías
sexuales: cada vez son más frecuentes las
fantasías femeninas en las que la mujer
busca el goce total. Deja de ser una mujer
objeto para convertirse en sujeto de su
propio deseo erótico.
En general,
todos los expertos coinciden en los
beneficios que las fantasías sexuales de una
persona aportan a la vida sexual de una
pareja pero es en la conveniencia de
compartirlas o no donde se detecta una
ligera discrepancia. Mientras que para
algunos, como la propia Sonia Blasco,
compartir las fantasías es un riesgo, porque
implica creer que el otro puede comprender y
satisfacer todos tus deseos, para otros,
como la doctora Laura Caldiz, fantasear
conjuntamente es una buena terapia avivar la
llama de la pasión, atenuada por la rutina
del trabajo, los hijos y el mantenimiento de
la casa.
Fantasías más frecuentes
Cambiar la identidad del amante es la
fantasía más repetida entre las mujeres,
quizás por aquello de huir de la rutina.
También es frecuente fantasear con
atribuirle al amante habilidades y preludios
eróticos, convertirlo en un hábil masajista
o ponerle y quitarle años.
Pocas son las
mujeres que fantasean con ser violadas o con
ver a dos hombres en el juego amoroso,
aunque también se dan casos.
Por otro lado,
entre las fantasías más temidas se encuentra
la protagonizada por un desconocido, puesto
que algunas mujeres lo ven como una señal de
infidelidad. Sin embargo, no hay que dejar
de pensar que se trata de una fantasía.
Asimismo, suele
despertar preocupación el hecho de imaginar
relaciones homosexuales por si es indicativo
de un posible conflicto de identidad sexual.
No obstante, según los expertos, todos
tenemos impulsos bisexuales.
Hoy en día,
gracias a la revolución tecnológica,
contamos con un medio idóneo para expresar
nuestras fantasías y conocer las de los
demás de una manera anónima: Internet. Son
frecuentes los chats en los que se
intercambian todo tipo de pensamientos
eróticos sin complejos ni riesgos. No hay
más que dejar volar la imaginación.