En este caso
llamamos amante a la persona con la que se
sostiene una relación amorosa, que no es
formal en un 100% y en la cual se permiten
ciertas libertades dentro de la relación.
Las siguientes son las quince razones por
las que tener un amante es mejor:
1. La relación es pasajera y te hace
libre de ataduras.
2. No estás comprometido actuar de
cierta forma, puedes ser tal y como eres.
3. La misma libertad te permite ser
una persona desinhibida.
4. Puedes decir las cosas tal y como
son, vas directamente al grano y no
necesitas andar con rodeos.
5. Sacas a relucir personalidades
diferentes y puedes jugar con las mismas.
6. Siempre eres sensual pues con esta
persona no buscas un esposo ni él te ve
haciendo el papel de madre. Y siempre te
verá como una mujer sensual y provocativa.
7. La relación no es forzada sino
todo lo contrario es eventual y casual.
8. No te preocupa si llega o no una
llamada de él, pues sabes perfectamente que
se encontrarán esporádicamente en algún
pasillo o sin querer se tropezarán en la
fotocopiadora de la oficina.
9. Siempre habrá misticismo entre él
y tú.
10. El mantenerlo en secreto le da
más emoción al asunto y lo hace ser
arriesgado, lo cual te lleva a explorar
límites inimaginables.
11. Siempre habrá un lado oscuro que
no conoces de la otra persona y te causará
intriga lo cual te atraerá más y más a él.
12. Lo más probable es que siempre te
dé detalles o regalos sin necesidad que se
lo digas.
13. No tienes que recordar fechas
importantes de aniversarios, ya que cada vez
que tengan un encuentro celebrarán a lo
grande.
14. Siempre te tendrá en la mente con
una imagen sexy, y estará ansioso por verte
u tenerte entre sus brazos.
15. Y la mejor de todas: no tendrás
que conocer a los suegros nunca.