Por mucho que se
ha luchado contra viento y marea contra esta
modalidad de sexo no cabe duda de que la
masturbación ha existido siempre y lo
seguirá haciendo. Y, aunque sí es verdad que
aún resulta molesto e incómodo hablar de
este tema, ni la culpa ha podido poner freno
a algo que de algún modo, es parte de la
naturaleza humana.
El término
masturbación proviene del latín. Manus
significa mano y stuprare se puede traducir
como violar o profanar. Un sinónimo, y
quizás la forma más elegante de referirse a
la masturbación, es onanismo. Onán era un
hombre de origen bíblico que derramaba su
semen fuera de la vagina para no dejar
embarazada a la mujer con la que hacía el
amor, que era su cuñada. Y aunque este hecho
se refiere más al coitus interruptus, la
historia lo ha asociado al autoerotismo.
Unos estudios
realizados recientemente demostraron que el
92% de los hombres y el 58% de las mujeres
se autoestimulaban para conseguir el
orgasmo, y que más del 60% practica la
masturbación por lo menos dos veces a la
semana. Pero, aunque estos datos sean
reveladores, el onanismo sigue siento un
tema tabú en nuestra sociedad y casi todas
las personas que lo practican confiesan que
han tenido una lucha interior a causa del
sentimiento de culpa y la autocensura.
En cuanto a la
opinión de los expertos existen algunas
diferencias. Mientras algunos sexólogos
consideran la masturbación como una práctica
relajante, que sirve para dar rienda suelta
a las fantasías eróticas de cada uno y que
no hace daño a nadie, otros opinan que no es
recomendable ya que da pie al aislamiento
sexual y a la eyaculación precoz en los
hombres.
Los que están en
de acuerdo con ella aseguran que es el mejor
método para conocerse uno mismo y conocer
los puntos y las zonas que nos producen
placer. También niegan que sea causa de
aislamiento ya que la masturbación puede
mejorar considerablemente las relaciones
sexuales con el sexo opuesto ya que así se
puede poner en práctica lo que uno ha
aprendido solitariamente y enseñar al otro
cuál es la mejor forma para darnos placer.
Muchas parejas
utilizan también la autoestimulación cuando
están acompañados y cuando están haciendo el
amor porque eso mejora sus relaciones y así
son capaces de compenetrarse mejor y llegar
juntos al orgasmo.
La mujer suele
masturbarse menos que los hombres pero los
tiempos cambian y cada vez más mujeres están
dispuestas a disfrutar en solitario. La
técnica más utilizada es la fricción con los
dedos sobre el clítoris y la zona que lo
rodea. También es habitual la
autopenetración con algún objeto que
reemplace el pene masculino, como puede ser
un vibrador.