Conseguir
un orgasmo sería la primera meta sexual de
toda mujer. Pero no te conformes con eso,
hay mucho más allá del orgasmo; por ejemplo,
múltiples orgasmos.
Aunque tengas una pareja estable y estés
satisfecha con el sexo, seguro que hay
prácticas sexuales que te gustaría probar
pero no te atreves.
Nuestro consejo: no esperes a tener 60 años
y sentir que no has disfrutado lo suficiente
del sexo. Además de cumplir tus fantasías y
deseos particulares, te contamos cuáles son
las 10 prácticas sexuales que ninguna mujer
debería perderse.
Sexo oral
Sí, a ellos les vuelve
locos que les hagas sexo oral. Pero lo que a
lo mejor no sabes es que a ti también puede
excitarte muchísimo y servirte como
preliminar antes de la penetración.
Eso sí, te aconsejamos que la practiques con
tu pareja o con alguien que te guste mucho
para que no te produzca rechazo. Tómatelo
como algo natural, como chupar o acariciar
cualquier otra parte de su cuerpo.
Te aseguramos que si practicas sexo oral con
tu pareja, le tendrás a tus pies.
Cambia de postura
Si te cuesta conseguir el
orgasmo, es muy probable que sea debido a
que no has dado con la postura adecuada, que
es aquella en la que puedes rozar tu
clítoris con su cuerpo.
No sólo te hablamos de ponerte tú encima de
él, sino de probar de lado, en cuclillas o
sobre él sentado en una silla. Además,
hacerlo siempre en la misma postura
convertirá inevitablemente el sexo en
aburrido.
Orgasmo oral
Si ya has superado los
reparos que te producía la felación, ahora
te toca el turno a ti. Muchas mujeres
consiguen sus mejores orgasmos gracias al
cunnilingus, ya que supone la excitación
directa del clítoris.
Fuera complejos y pudores, relájate y, si
nunca lo has probado, dile que lo haga
suavemente, acariciándote la zona con las
manos y simulando la penetración con los
dedos al tiempo que te estimula con la
lengua.
A muchas mujeres les da asco que las besen
después de que su pareja les haga sexo oral.
A otras les da vergüenza que su pareja
sienta asco de sus fluidos. Ambas cosas se
solucionan con un lavado de dientes,
toallitas íntimas y naturalidad. Recuerda
que a ellos les encantará ver cómo
disfrutas.
Sexo y gastronomía
Aunque ya se ha hablado
mucho sobre la utilización de los alimentos
en la cama, lo cierto es que sexo y
gastronomía hacen muy buena fusión. El
champán, el vino, el chocolate o la nata
siguen consiguiendo encender pasiones entre
las parejas.
Nuestro consejo es que te olvides de
complejos, abráis la nevera, os aderecéis
con los caprichos más apetecibles y os
comáis enteritos. Otra sugerencia es
preparar largas sesiones de sexo amenizadas
con exquisiteces gastronómicas para ir
reponiendo fuerzas.
Sexo sin amor
Si sólo practicas sexo con
hombres de los que estás enamorada, te estás
privando de un enorme disfrute y de un
montón de experiencias enriquecedoras y
satisfactorias.
Las mujeres debemos aprender de los hombres
en ese sentido: si ellos pueden disfrutar
sin problemas del sexo por el sexo y
distinguir perfectamente entre amor y sexo,
¿por qué tú no?
No tiene nada de malo ni de horrible y puede
ayudarte mucho a disfrutar de tu cuerpo e
incluso a llegar a algo más. No se trata de
acostarse con el primero que te invita a
salir, sino de, al menos, una vez en tu
vida, irte a la cama con un hombre
simplemente porque te parece guapísimo o
porque quieres hacer el amor.
Un primer paso para decidirte es llevar
siempre preservativos por si acaso, así no
tendrás excusa...
Practica el sexo
tántrico
Te vamos a contar un
secreto: la mayoría de los hombres piensa
que son grandes amantes, pero la mayoría no
conoce ni la mitad de las artes amatorias
que existen y podrían proporcionar el triple
de placer a sus parejas.
Una de ellas es el sexo tántrico, es decir,
aquel en el que la eyaculación se retrasa
durante horas para obtener el máximo placer
de la relación sexual, que es el objetivo en
sí.
Después de largas sesiones de caricias,
penetración, sexo oral o masturbación, el
orgasmo de ambos se multiplica por mil. Si
ya lo has probado todo con tu pareja, éste
puede ser el paso que necesitéis dar.
Ejerce la masturbación
En esto, las mujeres
también deberían imitar a los hombres, ya
que la masturbación no es sólo la mejor arma
que una mujer tiene para conocer su cuerpo y
llegar al orgasmo, sino para mantener en
forma su libido.
Los complejos sobre esta cuestión están
totalmente fuera de lugar; es más, los
sexólogos la recomiendan como parte de una
vida sexual sana y satisfactoria.
Pero no sólo en tu intimidad: masturbarse en
pareja, el uno al otro o como espectadores,
introduce nuevos elementos eróticos en la
relación sexual.
Aparatología sexual
Sí, ya es hora de que te
decidas a probar los juguetes sexuales. Si
tienes problemas para conseguir el orgasmo,
cualquier terapeuta sexual te aconsejará
utilizar algún aparato sexual para
conseguirlo.
Pero aunque no tengas problemas, toda mujer
debería tener su “maletín secreto” para
jugar sola o en pareja, sobre todo en las
épocas en las que estés sin ella.
Vibradores de diseño, mariposas vibradoras,
bolas chinas... hay un montón de juguetitos
que te ayudarán a multiplicar tu placer. Tu
pareja se morirá de celos porque pensará que
no es suficiente para satisfacerte, por lo
que se esforzará mucho más...
Aquí te pillo...
...aquí te mato. Pues sí,
nos referimos a hacerlo donde te pille el
deseo sexual, en un sitio prohibido o
expuesta a que te puedan pillar. En el
ascensor, en un probador, en el baño de un
pub, en la playa... da igual.
Por una vez no te reprimas y hazlo donde te
surja, que por lo menos tengas alguna
historia excitante que contar. Y si no te
atreves con tanto, al menos salte de la cama
y prueba en la cocina, el salón, el baño o
la terraza.
Si, además, tu pareja suele tener ganas de
hacerlo en sitios insospechados, ¿por qué no
darle el gusto? Todo menos ser una mojigata.
Más de un orgasmo
Que una mujer se conforme
con tener un solo orgasmo en la relación
sexual es un pecado, sobre todo porque
biológicamente está preparada para ser
multiorgásmica. Todo depende de la
estimulación que reciba y, por supuesto, de
las ganas de intentarlo.
Convéncete, es sólo cuestión de práctica.
¿La forma de conseguirlo? No parar al tener
el orgasmo, seguir estimulándote en la
posición que estés, seguir jugando y
acariciándoos... conseguirlo en sólo
cuestión de tiempo.
Pero ten claro que depende sobre todo de ti,
no pretendas que él sea quien te haga sentir
placer, búscalo. Tú te sentirás en la gloria
y él como el mejor amante del mundo por
haberte ayudado a conseguirlo.