Hay dos cosas
que la mujer no debe hacer: simular que el
problema no existe o intentar atraerle con
dosis masivas de erotismo. Tanto la
indiferencia como la presión sexual producen
el efecto contrario. Lo mejor: hablar fuera
del dormitorio, días o semanas después. En
esa charla, la mujer podría exponer las
posibles causas y sugerir una visita al
médico.
Lo importante es abordar el tema como un
problema fisiológico, no sexual. Otro punto
importante es que la mujer haga saber a la
pareja que disfruta de la relación física
con él y que la echa de menos. Es el momento
de tratar a la pareja como al mejor amigo,
intentando ayudarle a encontrar una
solución, expresando cariño hacia él y
haciéndole sentir deseable'.
SABÍAS QUE. . .?
. . . el estrés
puede tener la culpa?
Produce adrenalina, una hormona que hace
afluir sangre al cerebro y a los músculos en
lugar de al estomago y al pene. ¿Resultado?
Problemas de digestión y de erección.
. . . importa el
tamaño?
Sí, pero el de la amígdala cerebral. El
deseo y la potencia sexual son
proporcionales a las dimensiones de la
amígdala, un pequeño centro emocional oculto
en nuestro cerebro.
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LA DISFUNCIÓN, EN CIFRAS
Cuestión de pareja. La disfunción
eréctil afecta en España a más de
dos millones de hombres... y a sus
parejas, según la II Campaña
Nacional de Salud Sexual, avalada
por la Asociación Española de Salud
Sexual y laboratorios Lilly.
Andalucía y Canarias. El 38% de los
andaluces y los canarios reconocen
haber sufrido fallos puntuales de
erección. Tras ellos se sitúan los
madrileños, catalanes, vascos y
valencianos. |