La sexóloga Cora
Sepic, que forma parte del Departamento
Neuropsicológico del Baptist Hospital de
Miami, reflexiona sobre esta cuestión: "Las
parejas, después de varios años de casados,
suelen quejarse de que la comunicación y el
intercambio emocional comienza a disminuir"
dice Sepic. "Por lo tanto es importante
mantener en mente que la relación y la
comunicación que debe existir entre ambos
cónyuges es algo que debe renovarse
constantemente".
Como vemos, este
cuidado de que la comunicación de una pareja
sea fluida significa velar por la salud y el
futuro de toda relación. Para conseguir una
adecuada comunicación sexual es necesario
conseguir confianza, autorrevelación y
realimentación. Una adecuada confianza
significa entregar a la otra persona
nuestras inquietudes. Esto supone el
conocimiento del otro y la esperanza de que
la otra persona responda a nuestras
necesidades.
Una vez que
sentimos que esa confianza es suficiente
debemos iniciar la autorrevelación. Esto
supone que debemos compartir y mostrar a
nuestra pareja cuáles son nuestras
sugerencias para lograr que las entienda y
las acepte. Los hombres expresan estos
deseos de forma directa aunque su educación
les orienta a disimular sus debilidades y
sus sentimientos de ternura. Por otro lado,
a las mujeres les cuesta expresar con
claridad sus apetencias en relación a su
sexualidad, pero son más abiertas a expresar
sus sentimientos. Como vemos, para ambos
sexos "hablar claramente de lo que les gusta
o no" es realmente un conflicto.
En toda
comunicación existe una realimentación o
"feedback", por tanto en las comunicaciones
de carácter sexual debe existir de igual
manera. La realimentación supone otro
elemento esencial en este diálogo, significa
responder de forma positiva a los mensajes
que emitimos y que recibimos. La forma
correcta de reaccionar para mejorar la
sexualidad en pareja es conseguir una
realimentación constructiva. Esto supone que
seamos capaces de que el otro comprenda
nuestra capacidad de reaccionar a sus
estímulos, y de cómo esto afecta a las
relaciones sexuales de ambos. Tanto de forma
positiva como negativa.
Recomendaciones para una comunicación fluida
A continuación exponemos diferentes
recomendaciones para conseguir comunicar a
nuestra pareja nuestros sentimientos
respecto a las necesidades sexuales.
Desde luego una
manera de introducir el tema de conversación
puede ser hablando sobre las relaciones
sexuales en general, de forma natural, y
evitando hacerlo durante las relaciones
sexuales. Debemos darle importancia a esta
conversación y evitar distracciones como la
televisión o la radio y concentrándonos el
uno en el otro. Es de suma importancia ser
positivos en nuestros comentarios,
expresando preferentemente lo que nos
gustaría hacer y no lo que rechazamos.
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Durante la relación
debemos expresar a nuestra pareja lo que
nos parece agradable, correcto. Es
importante reafirmar nuestros gustos,
esto contribuye a que el otro los
conozca; de esta manera conseguiremos
una doble satisfacción, la nuestra y la
del otro al saber que sus actos nos
complacen.
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Desde luego nuestra
pareja no puede adivinar lo que deseamos
sexualmente, debemos expresarlo con
palabras, o bien con afirmaciones
durante las relaciones; en ocasiones
nuestros actos son un reflejo de lo que
nos gustaría recibir.
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Para saber lo que nos
gusta debemos conocer nuestro propio
cuerpo, del mismo modo es posible ayudar
al otro a descubrirse sexualmente, esta
puede ser una manera divertida de
comunicar nuestras apetencias. No
debemos tener miedo a probar nuevas
experiencias ya que de éstas podemos
aprender a enriquecer nuestra
sexualidad. Si le importa su pareja y
siente que puede confiar en ella no tema
compartir sus fantasías. Puede que le
sorprenda la reacción positiva que
logrará.
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Si sentimos reparos a
la hora de hablar de sexo, debemos
comenzar utilizando palabras correctas
evitando términos vulgares y
ensayar la conversación para luego
comenzar esa conversación sin miedos.
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Cuando exprese lo que
le gustaría hacer sexualmente, intente
personalizar sus deseos con frases con
"yo". Frases como "Yo adoro cuándo..." o
"A mí me gustaría más…" estas son mejor
recibidas que otras como "Si tú..." o
"Por qué tú..."