Para algunas
personas es normal tener sexo 5 ó 6 veces a
la semana, otras están satisfechas con sólo
2 ó 3, algunas otras lo estarán con 5 al mes
o tal vez 2. Y no es que no sean felices, ni
que tengan frustraciones (para todo hay
excepciones), pero pues es su "termostato",
así nacieron pues.
Lo que habría
que ver, que es normal para cada uno, tal
vez tu quieras cinco a la semana y ella
quiera cinco al mes ¿o no? y eso a la larga
va pesando más y más. Pero habría que
hablarlo y buscar una media entre los dos,
algunas veces cede ella, otras tú... y pues
que las veces que tengan sexo sea de calidad
y no nada más por cumplir, como puede
suceder en el matrimonio (eso creo que todos
los casados lo hemos vivido algunas veces...
no todos los días amaneces con unas ganas
locas de hacer el amor).
Hay mujeres muy
cerradas para el sexo, influye mucho la
educación, las amistades, tu pasado, tu
temperamento, etc. Pero eso no significa que
no puedan cambiar. Es cuestión de
"negociar", hablar, pedir lo que deseas y
que te lo pidan, abrir la confianza al
máximo, decir en la cama todo lo que se te
ocurra por más tonto o estúpido que pueda
parecer... perder el miedo al ridículo y
aprender a reírse de las "fallas" que puedan
haber al momento del sexo.
Leer ayuda
mucho, yo pienso lo siguiente: si para ser
un buen profesional tienes que estudiar 5
años en una Universidad, para ser buena
cocinera tienes que leer muchas recetas,
para ser culto tienes que leer, para ser
artista tienes que estudiar teatro,
actuación, etc. Entonces, si quieres ser
buen amante tienes que leer, ver, buscar
información.
Uno no nace
sabiendo ser buen amante, uno lo aprende y
no solo en la cama. Lo aprendes viendo
pornografía en vídeo, leyendo revistas,
leyendo en Internet y viendo galerías de
fotos, y no es que seas depravada,
simplemente que en ocasiones hay cosas que
si no las ves en algún lugar jamás se te van
a ocurrir. Digo si no estudias el código
penal no puedes saber el art. xxx.
Es muy padre
compartir con tu pareja la búsqueda de
información para hacer más placenteras las
relaciones, ver pornografía en la casa,
checar páginas web, comprar algún librito de
masajes, de posiciones, etc. Todo eso va
abriendo la mente de las personas y vas
aceptando la sexualidad como lo que es, algo
natural del ser humano y que no nos tiene
que avergonzar los instintos sexuales que
podamos tener en determinado momento.