Y es que, para
quien no lo sepa, esta hormona no sólo
mantiene la producción de esperma, el
impulso y la potencia sexual; controla
también la masa y la fortaleza muscular y
ósea, los niveles de energía, la
distribución de grasa corporal e incluso el
estado anímico.
¿Cuál es la diferencia entre la menopausia
femenina y esa reducción en los niveles de
testosterona que tiene lugar en los hombres?
La respuesta está en la cantidad y el
tiempo. En la menopausia femenina, la
ovulación cesa y la producción de hormonas
se desploma en un periodo de tiempo corto.
En los hombres, la caída hormonal ocurre de
forma más gradual. De hecho, la mayoría
mantiene los niveles 'normales' a lo largo
de toda la vida (sólo el 20% de los mayores
de 60 años tienen déficit real de
testosterona).
Eso es, al menos, lo que establece la teoría
oficial. Lo que las mujeres comprueban es
que, a partir de los 50 años, muchos hombres
sanos experimentan cambios que indican que
'algo ocurre', como la sensación de
cansancio, la pérdida de masa ósea y
muscular, la falta de apetito sexual. . .
A menudo, esos síntomas tienen que ver con
el déficit de testosterona (hipogonadismo).
En ocasiones, la terapia con esta hormona
puede restaurar el deseo y las funciones
sexuales, la fortaleza muscular, la masa
ósea, la memoria y la capacidad de
concentración, los niveles de energía. . .