Para elegir el
más apropiado hay que tener en cuenta los
siguientes aspectos:
Eficacia.
Regularidad de
las relaciones.
Tolerancia al
método.
Reversibilidad.
La mayoría de los métodos anticonceptivos
eficaces requieren el consejo de un
profesional.
Los llamados métodos naturales (Ogino,
Billings) son una opción respetable, pero
conviene señalar que tienen una falta de
eficacia considerable.
La 'marcha atrás' es la responsable de una
cantidad importante de embarazos no
deseados.
Todavía se mantienen falsas creencias para
evitar el embarazo:
'La primera vez
no te quedas embarazada'.
'Lavarse después
del coito'.
'Hacerlo de
pie'.
Más del 90% de los fallos que se atribuyen a
los preservativos son consecuencia de una
mala utilización.
Los preservativos, los más recomendados en
las relaciones esporádicas, además de tener
una alta tasa de eficacia, evitan, en gran
medida, el contagio de enfermedades de
transmisión sexual.
Lo importante es ser conscientes de que no
existe un método ideal. Siempre hay que
valorar el que más se adecua a cada
situación particular o al momento que vive
la pareja.