La clave para
saber que no funcionamos sexualmente es si
nos sentimos insatisfechos. Si esto te
ocurre, pregúntate:
¿Qué lugar ocupa
el sexo en tu relación?
¿Te resultan
placenteras las relaciones sexuales?
¿Qué te gustaría
cambiar?
La sexualidad en la pareja deja de ser
gratificante cuando hay aburrimiento, cuando
la estimulación sexual es insuficiente,
cuando no se alcanza el orgasmo... Estos
problemas suelen venir de la pérdida de
interés sexual que reflejan problemas de la
relación.
A veces, en la pareja se da prioridad a
otros intereses y obligaciones que desplazan
a la vida sexual y la intimidad va
disminuyendo. Hay que afrontar la crisis, y
enfocarla como una oportunidad para
comunicarse, para planificar y expresar
deseos.