Por ejemplo, las
pérdidas de lubricación vaginal en la mujer
se pueden compensar con lubricantes
artificiales o simplemente con cambios en
las pautas de excitación. La edad nos ofrece
la posibilidad de adecuar nuestras
relaciones, de conocernos mejor y, por
tanto, de adaptar nuestra sexualidad a la
realidad física y psicológica que estamos
viviendo nosotros y nuestra pareja. Lo
importante es evolucionar.
Los errores más frecuentes:
Fundamentalmente el no saber adaptarse a la
realidad de la pareja, y plantearse patrones
supuestamente ideales de comportamiento
sexual.
Para tener una buena relación sexual:
La sexualidad se alimenta del mundo
sensitivo y emocional. Por lo tanto, en la
medida que conozcamos y desarrollemos bien
nuestra dimensión afectiva y aprendamos a
comunicarla y expresarla mejor, iremos por
el camino adecuado.