En la villa, con
más plazas y plazuelas que calles, un paseo
por sus rincones empedrados produce una
sensación de sosiego, una especie de deseo
de vida apacible, lenta y sin agobios.
Centra el casco urbano la Plaza, con el
Ayuntamiento y la iglesia parroquial de San
Cristóbal. Por un ángulo se entra en el
Corro de Campíos y más allá la plazuela de
los Tres Caños. Con la calle de los
Arzobispos y la Plaza de San Pedro, se
completa la trama urbana. Dentro del
conjunto monumental cabe destacar el Palacio
de Sobrellano, con una excelente fachada
neogótica de influjo catalán; la Universidad
Pontificia, "El Capricho" del arquitecto
catalán Gaudí, el cementerio rematado con la
figura de El Ángel Exterminador, y el
monumento al Marqués de Comillas.
Comillas es un
núcleo denso de población dentro de la
franja costera de Cantabria, de vieja
historia, con un puerto de mar de raíces
ancestrales. La playa de Comillas se
encuentra en pleno centro de la población,
de fina arena, resguardada del bravío mar
Cantábrico y segura. Toda la franja costera
de Comillas es idónea para la práctica del
submarinismo. Actualmente como villa
marinera del cantábrico, en pescados y
mariscos es enorme la variedad y calidad que
ofrece. Un guiso marinero es el marmitaco,
donde el bonito es el protagonista. Merece
mención la merluza en salsa verde, los
calamares encebollados o en su tinta, los
bocartes y las almejas a la cazuela.
Destacan por excelencia los salmonetes de su
costa. Deliciosas son las angulas de la ría
de La Rabia.
Las fiestas
tradicionales de Comillas tienen su
principal auge el 16 de julio con la
celebración del Cristo del Amparo, patrono
de los pescadores. También se celebran las
fiestas de San Pedro el 29 de junio. Goza de
fama la Feria Exposición de ganado vacuno
que se celebra en agosto. Las actividades
culturales se celebran en el Palacio de
Sobrellano, en ocasiones vinculados a
actividades del Festival Internacional de
Santander.