Incentiva los
buenos momentos, planifícalos, elígelos y
despierta tus sentidos. Esto te ayudará a
cultivar el placer.
Deja las
preocupaciones cotidianas fuera de tu cama.
Puedes ser
activa o pasiva, amante o amada. No existen
guiones prefijados para disfrutar del sexo.
Respeta las
preferencias, decir 'no' o que nos digan
'no', no significa que nos rechacen o que
rechacemos.
Sé responsable
de tu propio placer. No esperes a que te lo
proporcionen los demás.
Comunica tus
deseos y necesidades, siempre de manera
positiva: no impongas ni te dejes imponer.
Elimina las
exigencias: palabras como 'debo' y 'debería'
nos alejan del placer.