Las claves para realizar
un masaje sensual
• Antes de empezar con la sesión, generá un
clima de relax con una música suave y velas.
• Lo mejor es que él esté desnudo y que vos
te quedes con una tanga bien sexy, ligas,
camisolín de encaje o tacos bien altos. Tené
en cuenta que los masajes deben durar una
hora por lo menos, así que no vayas directo
al grano.
• Colocá a tu compañero boca abajo y tapale
las zonas que no vas a trabajar. Calentá
entre tus manos aceite aromatizado, deslizá
muy suavemente la yema de tus manos sobre su
espalda y luego pasá a caricias más fuertes.
Realizá movimientos circulares (trabajando
hacia el exterior y alejándote de la
columna), deslizantes (utilizá el peso de tu
cuerpo para deslizar ambas manos a lo largo
de la columna) y punzantes (recorré con los
nudillos toda la columna).
• Asegurate de prestarle atención a todas
las partes del cuerpo. Por ahora olvidate de
los genitales, y empezá a trabajar ambas
caras del cuerpo sin olvidarte de nada.
Durante la primer media hora realizá un
masaje más relajante que seductor. Pero
después, provocalo sin piedad. Pasale las
manos por entre las nalgas, frotá sus muslos
y el vientre. Pero no le toques el pene
hasta después de 45 minutos.
• Cuando tu compañero esté muy excitado,
recién ahí empezá a masajearle el pene.
Hacelo muy suavemente, y si notás que está a
punto de tener un orgasmo, mantené tus manos
quietas durante 30 segundos ejerciendo una
firme presión.
• Cuando consideres que él está lo
suficientemente excitado como para seguir
con los masajes, entregale el aceite a él y
pedile que comience a tocarte. Dejate llevar
por el deseo y terminen la sesión como más
les plazca.