Método del
calendario o método Ogino
Consiste en
llevar a cabo, durante al menos 6 meses, un
registro de las fechas en que se inicia la
menstruación , con la finalidad de conocer
en qué días tiene lugar la ovulación.
Como la
ovulación se produce entre 12 y 15 días
antes de la menstruación, se considera que
los días fértiles de aquellas mujeres con
ciclos regulares de 28 días, son los
comprendidos entre el noveno y el
decimoctavo día, contando desde el que
comenzó la menstruación. En el caso de las
mujeres cuyo ciclo dura entre 25 y 35 días,
los días fértiles se encuentran entre el
séptimo y el vigesimoprimer día a partir del
que tuvo lugar la menstruación.
Las variaciones
de peso, los partos y el estrés propician
los fallos de este método. Su eficacia se
encuentra por debajo del 60%.
Ejemplo:
El primer día de la regla se
cuenta como día 1 y el día anterior al
inicio de la siguiente como último día del
ciclo. Con el ciclo más corto, le restamos
18 al número de días del ciclo, esto da un
número, que es el primer día en que existe
mayor riesgo de embarazo. Con el ciclo más
largo, le restamos 11 al número de días del
ciclo, esto da el último día de alta
probabilidad de embarazo. El periodo
comprendido entre estos días es el de mayor
probabilidad de embarazo.
Así:
Ciclo más corto: 26
días.
Ciclo más largo: 28
días.
26-18=8 28-11=17
El primer día fértil
en este caso sería el 8 y el último día
fértil el 17.

Método de la
temperatura
La temperatura
basal es la temperatura más baja que tiene
una persona en el momento de despertarse. La
ovulación se produce el día del mes en que
la temperatura se encuentra en el punto más
bajo.
El método
consiste en medir y registrar en un gráfico
la temperatura bucal o rectal durante un
periodo no inferior a seis meses para
obtener cierta fiabilidad. La temperatura
aumenta de 0,2 a 0,5 grados centígrados en
las 24 horas posteriores a la ovulación,
debido al aumento del nivel de progesterona
que se produce en esos momentos.
Para evitar el
embarazo es preciso no mantener relaciones
sexuales durante al menos los 7 días
anteriores al día en que se espera que
aumente la temperatura y los 3 días
posteriores al que se produce dicho aumento.
La eficacia de este método es mayor cuando
no se realiza el coito desde el primer día
del ciclo menstrual hasta 4 días después del
aumento de la temperatura, lo que supone la
limitación de las relaciones sexuales a 10 u
11 días en cada ciclo.
El mayor
inconveniente de este método es que algunas
mujeres no experimentan las pautas de
temperatura citadas, y además la temperatura
corporal puede sufrir variaciones a causa de
la gripe, el estrés, etc. Su tasa de fracaso
se estima entre un 6 y un 20%.

Método Billings
o del moco cervical
Consiste en la
observación diaria de las secreciones
vaginales para detectar variaciones en ellas
y predecir la ovulación.
El aumento del
nivel de estrógeno que se produce antes de
la ovulación da lugar a que la mucosidad sea
más transparente, resbaladiza y abundante.
Las relaciones sexuales deben evitarse desde
el momento en que aparezca la mucosidad con
el aspecto citado, hasta que adquieran una
textura más espesa y un color amarillento.
Pero las
secreciones mucosas pueden variar también a
causa de infecciones vaginales, del consumo
de algunos medicamentos y de la excitación
sexual, y todo ello puede inducir a error en
su apreciación. Además, como se trata de una
valoración subjetiva, en ocasiones resulta
difícil la determinación de los días
fértiles. Un estudio indica que su tasa de
fracaso es del 40%.
