Después, podemos
superarlo o quedarnos enganchadas a ese
sufrimiento, creer que siempre nos va a
pasar igual y no confiar en futuras
relaciones.
¿Cómo se deja atrás un fracaso amoroso?
¿Cómo nos curamos de un desengaño? ¿Hasta
qué punto puede ser bueno que alguien nos
abandone?
Superar un desengaño es posible cuando
estamos dispuestas a aceptar que nosotras
tenemos participación en lo que nos ocurre.
Somos responsables, que no culpables, de
nuestras relaciones, aunque gran parte de lo
que sucede en ellas proviene de una historia
emocional que nos habita, pero que no
conocemos, y que proviene de los modelos
inconscientes de relación que tenemos
interiorizados.
El primer paso sería preguntarse qué es lo
que nos ha llevado a una relación
decepcionante, que nos hace sufrir, para
después analizar el vínculo amoroso. Por
último, es conveniente averiguar si se está
mejor y más tranquila que antes.