Los obstáculos a
los que hay que hacer frente para que la
relación continúe son:
La desconfianza:
comenzar a tomar fantasías o temores sobre
lo que haga el otro impide que el conflicto
se resuelva.
La venganza:
si deseamos hacer lo mismo que nos han
hecho, nos movemos en una situación de
rivalidad que no nos ayuda y nos hace aún
más vulnerables.
La falta de aceptación:
si el que engaña se niega a enfrentarse a
sus conflictos, la reconstrucción del
vínculo es imposible.