Alguna vez se ha
columpeado por tu mente tener una
aventurilla con tu jefe; obviamente las
conservadoras dirán un “NO” rotundo. Eso no
significa que las liberales estén de acuerdo
o lo aprueben. Simplemente cabe la
posibilidad de hacerte la pregunta ¿Está
bien flirtear con mi jefe?
Definitivamente esa respuesta solamente la
tendrás conforme las miradas que vienen y
van se hagan más frecuentes, y se vaya
acentuando el placer por ese mariposeo que
produce clavarse la mirada uno al otro.
Está bien si eres cuidadosa y usas buen
juicio, responde Susan Wilson Solovic,
autora de The Girl´s Guide to Power and
Success dice “Reír y bromear puede crear
una corriente de simpatía, pero no deben
tocarse ni hacerse insinuaciones sexuales”
sino estás dispuesta a concretar un
encuentro íntimo con él, pues puede traer
problemas futuros.
Antes de iniciar una relación con el
jefecito debes pensar en las posibles
consecuencias que te puede traer.
Primero: pones en riesgo tu carrera o
profesión, pues estarás vinculando
indirectamente tu trabajo con un área
personal.
Segundo: tu reputación y la de él, quedará
mal vista si se sabe de la aventura o
llegará a ser un secreto a voces.
Tercero: puedes afectar a terceras personas,
si es que alguno de los dos tiene alguna
relación por aparte. Y eso si está muy mal,
¿no crees?
Además, si existiera alguna objeción de él
hacia tu trabajo, o ya sea un despido lo más
seguro es que lo tomes personal y pienses en
entablarle una demanda por acoso sexual.
Lo más importante de iniciar una relación es
que ambos se sientan cómodos, no afectar a
otras personas y que no existan
desigualdades y mucho menos que te quedes en
desventaja ante él por poseer un puesto más
bajo, o a la inversa.
Muy aparte es lo emocionante de las
situaciones que podrían darse detrás de las
persianas de la oficina del jefe y otra cosa
es ponernos en riesgo ante circunstancias
que están lejos de ser experiencias
edificantes y buenas para uno mismo. Así es
que si no eres capaz de controlar una
aventurilla de ese calibre, mejor saca la
idea absurda de tu cabeza, que podrías
causarte mucho daño.
En una encuesta realizada recientemente por
la newwomancom.uk, de 2,000 mujeres entre la
edad de 18 y 35 años, el 28% han mantenido
relaciones sexuales en su oficina y el 65
por ciento de ellas no lo lamenta.
El 82 por ciento de las mujeres trabajadoras
coquetean con un colega masculino y el 89
por ciento cree que un poco de coqueteo es
bueno para su salud y les da más seguridad
en si mismas. De alguna manera es saludable
un gesto amable o flirteo, si esto te hace
sentir mejor o más sexy, entonces por qué no
hacerlo.
Un 20 por ciento de mujeres, dijo estar
preparadas para mantener relaciones sexuales
con su jefe “sin importarles si les gustaba
o no, si esto representaba un ascenso seguro
en su carrera"". Lo cuál es caer muy bajo y
llevar la dignidad puesta de arete.
Dos de cada 10 mujeres han tenido relaciones
sexuales con su jefe y el 15 por ciento de
éstas terminó casándose con él.
Y entre los lugares más populares para tener
sexo en el trabajo fueron: “la oficina de
él” con un 25 por ciento y “la de ella” con
un 16 por ciento.
Algunos otros lugares favoritos para tener
sexo son: el escritorio del jefe con un 30
por ciento, el estacionamiento cinco por
ciento, el comedor cuatro por ciento, y el
baño.
Lo cierto es que sea donde sea y con quién
sea, tener sexo es bueno y lo que lo hace
mejor es sentirte bien contigo misma y con
la otra persona.