También se ven
favorecidas porque encuentran mas mujeres en
su situación en su círculo social con las
cuales compartir sus sentimientos de
pérdida.
Otro factor importante son los roles que
habitualmente se han venido desarrollando en
la sociedad. Las mujeres suelen valerse por
sí mismas en el hogar mientras que muchos de
los hombres no están acostumbrados a
desarrollar las tareas domésticas y dependen
de las esposas para estos quehaceres.
Tampoco están tan acostumbrados como las
mujeres a expresar sus sentimientos a otras
personas que no fuera su pareja de "toda la
vida". El hombre suele sentirse más solo e
impotente en estas circunstancias.
En el caso de las mujeres, los aspectos
negativos radican en que suelen tener más
problemas con la economía una vez que su
pareja ha muerto. Además el problema de
encontrar otra posible pareja, aún estando
dispuestas, es mayor que para ellos. Pero en
muchas ocasiones, una vez superada la etapa
de mayor dolor y haberse acostumbrado a no
tener que realizar el papel de ama de casa
para nadie, prefieren el seguir manteniendo
su recién conseguida independencia y ampliar
su círculo social sin tener que vincularse
con nadie como pareja.