Se elige por lo
opuesto, por aquello que complementa y, por
lo tanto, fascina. Sin embargo, cuando la
pareja queda enfrentada cara a cara, sin
idealizaciones, aparecen las frustraciones.
Y por alguna
razón interna, en lugar de buscar una salida
que satisfaga, se piensa en cambiar al otro.
Lo que por supuesto no sólo es imposible
sino conflictivo. De ahí que es importante
alejarse de lo ideal para acercarse a lo
posible.
Si somos capaces de mirar con afecto esas
parte que no parecen gratas y si las
integramos a nuestra cotidianidad, entonces
recién surgirá el amor verdadero.
Parejas
que no terminan de casarse
Estos casos
tienen que ver con conflictos con la familia
de origen. El término casamiento viene de la
palabra "casa" que supone "hacer casa
aparte". Por eso decimos que, de alguna
manera, casarse implica cortar con la
familia de origen. Y muchas personas
presentan dificultades para hacerlo. La
seguridad que ofrecen los vínculos
verticales (de padres a hijos) tiene que ver
con esta dificultad para separarse de las
familias de origen. La aparente ventaja
económica de comenzar con todo puesto (la
familia de origen paga la casa, la amuebla,
resuelve problemas económicos...), no
siempre es tal. A veces sale cara. Son
muchos los jóvenes que siguen unidos a sus
padres a pesar de haberse casado. Mantienen
una relación sin compromiso aunque exista
libreta y exclusividad sexual y se parecen
más a amigos que comparten una residencia
que a un matrimonio. La prolongación de la
adolescencia es otra de las causas de esta
dificultad para abandonar la casa paterna.
¿Qué hay que hacer? -Trabajar la autoestima
para lograr autoridad sobre su propia vida.
-Hacerse cargo de las elecciones y aprender
a cuidar de sí misma. -Desarrollar la
capacidad de poner límites tanto a su madre
como a su pareja..
Cuando
ella se ocupa sólo de los hijos
Las mujeres
dedicadas casi exclusivamente a sus hijos
son las que hacen de la maternidad su manera
de ser en el mundo. Podríamos decir que su
identidad está ligada a este vínculo. Sin
embargo, como madres no siempre son buenas,
ya que por sus características absorbentes
pueden llegar a ser muy controladoras y
manipuladoras.
La necesidad
que esta madre tiene de su hijo hará que
refuerce su dependencia. En lugar de
fomentar el despegue tratará de mantenerlo
atado a su falda.
Cuando las personas la necesitan, ella se
siente segura. Son las que sufren y se
deprimen mucho ante el nido vacío. ¿Qué
hombres se acercan a ellas?Probablemente
hombres seducidos por sus cuidados
maternales, que gozaron de sus cuidados
hasta que nacieron sus hijos. Pasa que estas
mujeres se refugian en la maternidad porque
es el único rol que las hace sentir seguras.
Pero, en tanto su identidad, dependa de un
rol, ellas son vulnerables. Sólo adquiriendo
flexibilidad podrá desarrollar otros
aspectos de su vida.