Cuando nos hace
daño, es que hemos buscado en el otro algo
que se enlaza con nuestro lado patológico.
En este caso, podemos desperdiciar muchas
energías en una pelea continua con una
pareja que nos boicotea, nos aplasta o nos
intenta rebajar. Esas peleas ocultan
conflictos internos que no hemos resuelto.
Cuando tenemos problemas de autoestima,
podemos intentar castigarnos de múltiples
maneras, una de ellas es buscar una pareja
que tenga más dificultades que nosotras.
Entonces, aparecen los impulsos protectores,
que tan valorados están en la mujer, y así
conseguimos sentirnos imprescindibles ante
la necesidad que ese otro tiene de nosotras.