TROPEZAR DE NUEVO
Un miedo habitual después de un desengaño es
repetir con otra persona una experiencia que
vuelva a ser dañina. Para protegerse,
algunas personas se aíslan o intentan poner
un muro de protección para que el otro no
puede intimar con él.
VOLVER A AMAR
El permiso para enamorarse de nuevo, sin
sentir al mismo tiempo miedo, aparece cuando
se ha elaborado el duelo de la anterior
pareja. Esta elaboración lleva implícita la
comprensión de por qué la había elegido y
qué fue lo que realmente hizo fallar la
relación. Cuando la animadversión
desaparece, porque las identificaciones con
el otro se han aclarado, queda más energía
disponible para volver a amar.
AUTOCASTIGARSE
Cultivar el papel de víctima únicamente
sirve para no cambiar el modelo de vínculo
amoroso. En realidad, es una forma de
autocastigo y una manera de ocultar los
deseos propios, pues la posición que se
sostiene es la de ser objeto de lo que el
otro nos ha hecho y no ser sujeto de lo que
nosotras queremos.