¿Qué se siente
cuando uno está enamorado? Unos científicos
aseguran que la sensación es muy similar al
consumo de cocaína o de éxtasis; pero sin
los graves efectos secundarios de las
drogas.
El doctor John Marsden, jefe del Centro
Británico de Adicción del Hospital Maudsley
(Londres, Reino Unido), ha descubierto que
“los efectos de la primera etapa de una
relación, la fase de lujuria, produce
exactamente las mismas reacciones en el
cerebro que la cocaína o el speed. Es como
una droga natural”.
Las drogas y el enamoramiento provocan que
la dopamina, una sustancia químico, estimule
las regiones del cerebro que regulan el
placer.
Estimulados los reguladores del placer, se
libera adrenalina y, entonces, la sangre
llega antes a determinadas zonas del cuerpo,
como los órganos de reproducción. La razón
de esta urgencia es que el Orebro cree que
estos órganos pueden ser útiles en breves,
explicó Marsden.
Estas prisas de la sangre provocan las
mismas palpitaciones del corazón en la
persona que se está enamorando que en la que
se está drogando. La diferencia es que la
droga provoca paranoia, ansiedad, fallos
cardiacos y respiratorios y disminución de
la libido.
Una vez que se ha conseguido el objeto de
deseo, el amor de una persona o una droga
concreta, la similitud entre los síntomas de
las dos adicciones continúa.
“Si pensamos que la persona que amamos está
saliendo con otro, si se tiene una pelea o
si se sienten celos, el cerebro pasa al modo
de defensa y, simplemente, libera más
dopamina, lo que provoca que deseemos más a
la otra persona y que estemos más decididos
a conseguir su amor, añadió la doctora Helen
Fisher, de la Universidad Rutgers (Nueva
York, Estados Unidos).
Este mecanismo de defensa se denomina, según
la doctora Fisher, “principio de
frustración-atracción”, que produce una
sensación en el enamorado casi idéntica al
mono de un drogadicto.