Casi todas las
mujeres deseamos tener una amiga que nos
comprenda, que nos apoye, que este con
nosotros en momentos difíciles, que nos haga
reír y que nos escuche. Es difícil encontrar
la persona ideal, las amigas son muy
valiosas. Pero que maravilloso seria que
todas fuésemos también nuestra mejor amiga.
Recientemente tuve la oportunidad de asistir
a la presentación de la nueva línea de
maquillaje de Diane Von Furstenberg, la
famosa princesa y diseñadora. En la
presentación una de las frases que más me
llamo la atención fue: me convertí en mi
mejor amiga .
Diane es una
mujer que ha tenido gran éxito profesional.
Su historia es muy inspiradora, su madre fue
una sobreviviente del holocausto y su padre
un hombre que tuvo que escapar de su tierra
para evitar la discriminación (por ser
judío) y el comunismo.
Diane asistió a muy buenas escuelas y acabo
casada con un príncipe. Pero su historia no
ha sido un cuento de hadas. Diane es
también un ejemplo de tenacidad y
perseverancia.
Algunas somos nuestras peores enemigas.
Imagínate alguien que siempre esta pensando
lo negativo, hablándose a sí misma
negativamente: Soy estúpida, soy fea, soy
perezosa, soy incapaz, no puedo, soy un
fracaso, soy gorda e incapaz de cambiar,
nadie me ama, no merezco ser amada, etc.
Piensa por un momento ¿le dirías eso a
alguien a quien amas, respetas y es tu mejor
amiga? Claro que no.
En la amista hay respeto y un grado de
admiración por las cualidades de la otra
persona. Si nos convertimos en nuestra mejor
amiga nos tenemos que tratar con respeto,
aceptarnos como somos y motivarnos
continuamente. A nadie le gusta tener una
amiga que desalienta, al contrario queremos
una amiga que nos anime. Si tú eres tu mejor
amiga tienes que tener pensamientos
positivos. Como tu mejor amiga también te
tienes que recordar a ti misma que hay que
mejorar constantemente.
Nuestras mejores amigas nos escuchan. Como
tu mejor amiga tienes que escuchar tus
sentimientos y ser honesta contigo misma. Si
hacemos esto nos ponemos en contacto con
nuestros instintos, nuestra intuición y nos
volvemos más perceptivas y más creativas.
Si a Diane Von Furstenberg le funciono
convertirse en su mejor amiga a nosotras
también puede beneficiarnos.
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