Hay personas que
sienten un miedo aterrador a la hora de
expresar sus verdaderos sentimientos hacia
el ser amado. Un miedo, por tanto, que se
activa debido a la amenaza de ser rechazados
en un primer momento y que confiere a su vez
una sensación de tensión nerviosa. Tal
presión les lleva a protegerse de la manera
más sencilla posible; evitando
constantemente ese tipo de situaciones, es
decir, huyendo, retirándose y distanciándose
de dicha persona.
Si sientes miedo al rechazo sabes que
distanciarte de ésa persona no es el camino
correcto. Lo que debes hacer es enfrentarte
a ese supuesto problema. La vida está llena
de miedos -unos miedos- que si no aprendes a
superar se convertirán en verdaderos
fracasos que te conducirán a una auténtica
depresión. ¿Qué necesidad tienes de sufrir
innecesariamente?, ¿De quién depende esa
situación?
La respuesta es:Todo depende de ti. En tu
mano está el intentar ser feliz. Muchas
veces el miedo a que nos digan que NO
proviene de nuestros propios complejos, ya
sean físicos o psíquicos. No creas que eres
inferior a la otra persona, simplemente los
dos teneís unas cualidades distintas que os
definen como persona. El ser guap@ no es
importante, en algunas ocasiones te ayudará,
pero nunca te dará la felicidad deseada.
Para conseguirla es necesario mucho más que
una simple cara bonita.