Las
mujeres debían ser perfectas amas de casa,
madres, profesionales, esposas, estar
siempre bellas y en forma, además de servir
a la comunidad en actividades voluntarias
etc. Los hombre debían profesionales
destacados, atletas y tener una familia
perfecta. Este modelo quemo a muchas
mujeres y hombres.
Todos
sabemos que los seres humanos en la mayoría
de los casos no podemos hacerlo todo al
mismo tiempo, podemos hacer varias cosas a
la vez pero hacer todo, bien hecho al mismo
tiempo es casi imposible.
Si nuestra meta es
hacerlo todo al mismo tiempo corremos el
riesgo de cansarnos y frustrarnos. En los
anos 90 el ritmo de vida cambio y en USA
empezó un movimiento de volver a lo básico,
hacer lo que nos gusta sin necesidad de ser
profesionales en todo.
Muchas
mujeres decidieron dejar de trabajar para
cuidar a los niños y dejar sus carreras
profesionales para después. En la depresión
económica a principio de los años 90 en los
Estados Unidos muchos hombres de negocios
decidieron cambiar de carrera aunque no
ganaran lo mismo.
Las
prioridades cambiaron después de un periodo
que imponía perfección. La época del
balance y la armonía llego a las vidas de
muchas personas.
¿Crees
que estas balaceando tu vida? ¿Estas
queriendo hacer muchas cosas a la vez?
Recuerda el día tiene 24 horas y por mucho
que quieras no se le puede añadir ni un
segundo más.
Piensa. Detente un momento y piensa si estas
queriendo hacer mucho a la vez. Si
identificas este problema, pon prioridades y
decide que debes hacer primero y que puede
esperar. Habrán muchas cosas que pueden
hacerse simultáneamente, pero hay otras que
deben esperar.
Recuerda que la meta no es disfrutar cuando
alcances la meta. La meta es disfrutar el
camino a la meta. Cada momento de tu vida
es valioso.