Esto por
supuesto es una reacción inconsciente. Se
manifiesta porque queremos que todo funcione
de la manera en que esperamos y que las
personas reaccionen de acuerdo a los
estándares que nosotros les hemos
impuesto.
Esto lo podemos
describir como la enfermedad de "debería."
Un ejemplo de esto es si nuestra mejor amiga
no nos llama por telefono. La forma normal
de reaccionar es llamarla o esperar a que
nos llame. Las personas que esperan que el
mundo gire a su voluntad piensan de la
siguiente forma "mi amiga me debería
haber llamado. Mi amiga debería de
acordarse de mi, debería de ....."
Cuando pensamos que las personas deberían de
haber actuado de cierta forma en realidad
estamos sugiriendo que deberían de
comportarse de la forma que esperamos.
Cuando nos
hacemos dependientes del "debería" le
fijamos estándares a las otras personas. No
las estamos aceptando tal y como son,
queremos que sean como nosotros lo
deseamos.
Por mucho que
deseemos cambiar a la gente, no va a
cambiar. Cada persona ha desarrollado una
personalidad basada en la experiencia de su
vida y sus genes. Y además quienes somos
nosotros para que le impongamos a alguien
como debe comportarse. Por lo tanto no
tenemos el poder ni la autoridad para
imponer estándares a otras personas. Si
empezamos a esperar que la gente actué como
nosotros queremos estamos sufriendo
innecesariamente.
La próxima vez
que alguien no actué como tu "esperabas" no
te sientas enojada o decepcionada. Menos
pienses que esa persona tiene algo en contra
tuya. Lo mas seguro es que esa persona ni
siquiera se de cuente que te ha molestado.
Cuando
imponemos estándares en otras personas,
estabas imponiéndonos decepción. Respeta a
cada persona y su individualidad. En
realidad los estándares que les ponemos a
las otras personas están basados en nuestras
debilidades. La próxima vez que te
sorprendas pensando (o hablando) en los
términos "debería" acerca de otra
persona, detente y examina si estas en lo
justo.