¿Cuales
eran tus sueños de niña (o niño) olvidados?
¿Cuales eran tus actividades
favoritas antes que te dijeran que ser
chofer no era elegante, que no dibujabas
bien, que no eras buena en los deportes, que
estudiar medicina era muy difícil?
¿Cuales son las actividades que hacen
que tu corazón, tu alma y tu mente trabajen
juntos?
Hemos
escuchado muchas veces que cuando hacemos lo
que realmente queremos tenemos las mayores
posibilidades de triunfar.
Hemos escuchado el ejemplo de Walt
Disney, a quien todos le decían que no era
buen dibujante y que se olvidara de hacer
dibujos animados. Todos
hemos escuchados las mismas historias muchas
veces de personas que lucharon contra viento
y marea para alcanzar lo que deseaban.
Sin
embargo muchos de nosotros nos preguntamos
¿qué realmente deseo? ¿cuál es mi sueño? Un
día queremos hacer una cosa y al día
siguiente otra. Si este
no es tu caso y realmente sabes lo que
deseas, BRAVO!!! Y adelante.
Pero ¿si no lo sabes como lo
identificas?
Mantente
alerta a los llamados de tu interior.
Muchas veces en sueños,
conversaciones, o simplemente escribiendo
nuestros deseos nos damos cuenta de metas
olvidadas. Nos acordamos de talentos que
hemos enterrados o de repente nos
emocionamos con actividades que nunca hemos
practicado.
Para
identificar nuestra vocación cuando no la
conocemos tenemos que poner atención a
nuestra intuición. Tenemos que pensar y
descubrir. Dibuja, escribe, canta en la
regadera, busca actividades donde la
represión de la sociedad no interfiera y
puedas expresarte sin ningún problema. Es
en estos momentos que podrás pensar
creativamente e identificar lo que más
deseas.
Pero
una vez que lo cepas persigue tu sueño,
revive tu imaginación y vive tu inspiración.
Como Walt Disney, y tantos otros tu
también puedes.
No
dejes que la prisa y las presiones sociales
te hagan olvidar, la niña dentro de ti que
llora por atención.
Recuerda el éxito esta casi garantizado
cuando el alma y el cerebro trabajan juntos.