Al observar como
estas fuertes y potentes estructuras
naturales son afectadas por la acción del
viento es obvio que la fuerza sutil y a
veces tormentosa del viento puede cambiar
hasta la roca.
Las fuerzas que forman
nuestra personalidad y la transforman son
normalmente sutiles pero constantes. Los
pensamientos que llenan nuestros días,
nuestros sueños cuando estamos despiertos y
los comentarios que recibimos de otros son
algunas de esas fuerzas.
Cuando somos niños los
adultos a nuestro alrededor nos demuestran
constantemente su aceptación o rechazo.
Los seres humanos necesitamos ser
aceptados, sentirnos apreciados y amados.
De esta forma aprendemos que hacer
para ser aceptados.
Muchos de nuestros temores en
la niñez nos acompañan por el resto de
nuestras vidas. Estos temores muchas veces
infundados e irracionales moldearan poco a
poco nuestra vida. Por
esta razón es tan
importante ser positivo y cultivar
pensamientos positivos.
La forma más fácil de
mantener un espíritu positivo es apreciando
todo lo que tenemos. Si aprendemos a valorar
y apreciar todo lo que tenemos aprenderemos
a pensar positivamente.
Cuando llenamos nuestras mentes de
pensamientos positivos: pensamientos de
poder, posibilidades, amor, agradecimiento,
fe, bienestar, salud, verdad, integridad,
misericordia, sabiduría, paz, humildad y
otros estamos permitiendo que sutilmente
estas fuerzas guíen nuestras vidas y formen
nuestro futuro.
Cada pensamiento y cada
actividad transforman nuestro ser.
Cada mentira blanca, cada pensamiento
de derrota, cada momento de ira, frustración
o celos actúa en nuestras vidas como el
viento sobre la roca y la transforma sin
merci. Cada ves que una emoción negativa te
llene recuerdan a quien más afecta es a ti y
a lo que te rodea, tus seres amados,
compañeros de trabajo y aunque no lo creas a
la humanidad.
¿Qué fuerzas están moldeando
tu vida? Tu tienes el
poder para determinar que fuerzas deseas que
moldeen tu vida, si seleccionas el
positivismo y el mundo de posibilidades
tendrás una vida más fácil y feliz.