Es única e irrepetible
y está constituida por instancias que
conocemos, pero también por otras que
permanecen en la sombra.
La que reconocemos
es la que llamamos 'yo' y a la que asociamos
a una serie de gustos, ideas y pensamientos.
Las desconocidas
son las que pertenecen al mundo de nuestro
inconsciente, donde habitan todos los deseos
reprimidos que nos constituyen como sujetos
humanos. Es donde habita la sexualidad,
hasta cierto punto incontrolable. En estas
sombras se haya un sistema de normas morales
de las que no podemos salir sin sentir
culpa.
La subjetividad es la
construcción que
podemos hacer cuando sentimos que tenemos un
mundo interno que nos pertenece y desde
donde miramos a los otros.