¿Cambiarían tus
prioridades? ¿seguirías haciendo lo mismo
que haces cada día? ¿actuarías de la misma
forma con las personas que amas?
La mayor parte
de las personas que contestan esta pregunta
en seminarios dicen que les gustaría viajar
o pasar mas tiempo con la familia en la
casa, escuchar lo que sus seres amados
tienen que decir y disfrutar de cada
actividad por pequeña que sea. Nadie ha
contestado que le gustaría ir de compras,
comprase un carro, una casa o cualquier otra
cosa. Nadie habla de obtener cosas
materiales.
El
mirar hacia el futuro, un futuro seguro, nos
debe hacer pensar como queremos vivir
nuestra vida. El mirar hacia lo que tiene
valor para nosotros nos hace pensar en
nuestras prioridades, en lo que es
importante.
Ahora piensa en
tus preocupaciones diarias. ¿te estas
preocupando por lo que es importante? o
¿estas preocupándote por cosas que no valen
la pena? ¿porque te preocuparías si solo
tienes 30 días de vida?
Lo que no amerita
tus preocupaciones al final de tu vida
normalmente no amerita tus preocupaciones en
ningún momento de tu vida. La mayoría de
nuestras preocupaciones diarias son
insignificantes, si quitamos nuestros ojos
de las pequeñas preocupaciones vamos a tener
tiempo para ocuparnos de lo que es
importante y de las actividades que nos
agradan más.
Las
preocupaciones innecesarias nos roban
energía, paz y felicidad. La próxima vez
que estés preocupada porque quieres una
televisión más grande, o un automóvil más
lujoso piensa en todo lo que tienes y lo que
es importante para ti. La próxima vez que
te preocupe lo que la gente va a pensar y
los chismes que circulan acerca de tu
vecina, piensa las cosas que son importantes
para ti y piensa en que debes invertir tu
tiempo.
Es
importante tener metas y buscar un mejor
futuro. Enfocarnos en descubrir nuestros
talentos y usarlos. Es inútil distraernos
pensando en lo que nos es importante porque
cada momento de nuestra vida es precioso.
Después de todo no tenemos todo el tiempo
del mundo.