Alguien dijo "no
es lo que tienes sino como lo usas" muchas
veces el mejor alumno no es el más
inteligente sino el mas dedicado, el mejor
atleta no es necesariamente el mas dotado
sino el que tuvo acceso a mas y mejor
entrenamiento. El mejor empleado no es el
más capaz sino el que trabaja más.
Una de las seis
esposas del rey "Henry" de Inglaterra la
reina Ana se dice que no era tan bella pero
llevo al rey a cometer el acto más vil de su
tiempo "desobedecer al Papa." El amor por
Ana lo llevo a separar la iglesia de
Inglaterra de la iglesia Católica Romana. Se
dice que Ana compensaba su falta de belleza
con una gran personalidad y carisma que
aprendió en Francia. Muchas personas se
preguntaban porque el rey amaba tanto a Ana.
Por supuesto el amor no tiene mucho que ver
con la belleza pero nuestro punto es: No
necesariamente tienes que ser excepcional en
algo para triunfar. La perseverancia es más
importante. Sin perseverancia aun siendo
súper dotado difícilmente se triunfa. El
gran David Rockefeller lo expresa muy bien,
con perseverancia se puede sobrepasar muchas
desventajas.
La perseverancia
esta ligada a otra cualidad: la disciplina.
Muchos aprendemos estas cualidades cuando
somos niños otros no somos tan afortunados y
tiene la vida que golpearnos para
aprenderlas.
Sin perseverancia no existiría Walt Disney
ni tampoco la electricidad. En el camino al
éxito hay muchos puntapiés pero si
perseveras tienes mayores posibilidades de
alcanzar el éxito que si te das por vencido
antes de tiempo.
Algo también importante es que debemos
perseverar en lo que vale la pena no en
perdidas de tiempo. Para esto se requiere
sabiduría. Se cuenta que los samurai, los
legendarios guerreros japoneses, durante la
segunda guerra mundial siguieron peleando
aun cuando ya el imperio japonés se había
rendido. La guerra ya estaba perdida pero no
quisieron rendirse prefirieron morir en
batalla. Por heroico que suene también es
absurdo, vivos pudieron hacer algo bueno por
Japón y por sus familias, muertos todo
acaba.
Hay que tener en mente que no todas las
batallas deben de ganarse solo hay que ganar
la guerra y no todas las batallas valen la
pena ser peleadas. Seleccionas las batallas
y persevera.