La
nieve es el producto de un fenómeno
climatológico. Es agua
que en las condiciones apropiadas puede
convertirse en una perfecta y bella forma
simétrica a la que llamamos una particular
de nieve.
Las
partículas de nieve son perfectas, son
simétricas, armoniosas, tienen un estilo
único, un diseño exquisito y como todo en la
naturaleza están en armonía total una con la
otra.
Las
partículas de nieve tienen una vida
instable, si la temperatura no esta al punto
correcto, pueden derretirse instantáneamente
si esta muy caliente o congelarse y perder
su perfección si esta muy fría.
Normalmente su vida es corta.
Desaparecen en la forma de agua.
Los seres
humanos tenemos una vida mucho más larga y
más flexible. Aun en
condiciones difíciles podemos vivir.
Incluso algunos antropólogos creen
que la razón por la que el ser humano
sobrevivió y no otras especies es por la
flexibilidad que nos caracteriza.
Podemos adaptarnos a comer una gran
variedad de alimentos, podemos vivir en casi
todos los climas y cambiamos nuestro medio
ambiente para protegernos y estar cómodos.
Las mismas características son muy valiosas
a cada momento de nuestras vidas.
La flexibilidad para adaptarnos a
nuevas circunstancias es vital para
sobrevivir. También nos
ayuda a ser más felices y a tener una vida
estable. En la medida en
que nos conocemos a nosotros mismos y
aprendemos el valor de adaptarnos somos más
exitosos y más felices.
Si somos inflexibles estamos creando
fricciones, sufriendo y causando dolores
innecesarios y perdiendo oportunidades.