Cuando
escuchamos estamos tratando de entender y
mostrando nuestro interés en otras
personas. Escuchar es desligándonos de
nuestro egoísmo y poner o otros primero.
Escuchar no
garantiza el entendimiento, pero sin
escuchar primero es imposible entender.
Cuando queremos entender primero debemos
escuchar.
Aunque parezca
sencillo y es algo natural a veces es
difícil escuchar. Existen varias razones
para ello. Una de ellas es la impaciencia.
Cuantas veces no dejamos que la otra persona
termine las oraciones por el contrario las
terminamos por ella. Lo mismo sucede
cuando no prestamos atención a la otra
persona.
A nadie le gusta
hablar sin que lo escuchen. Es no solo
falta de respeto, interés y aprecio es
también un símbolo de nuestra personalidad.
Algunas otras veces no queremos escuchar
porque no queremos que nos digan cosas que
no nos gustan o que retan nuestras
creencias.
¿Te gusta
escuchar? ¿te gusta ser escuchado? A todos
nos gusta lo segundo, pero ¿podemos ser
escuchados sin escuchar? Algunas veces si
podemos ser escuchados sin escuchar. Pero
esta no es una actitud positiva. Si no
escuchas estas dejando de comprender, sin
comprender estas mal informada y estas
corriendo el riesgo de juzga y tomar
decisiones equivocadas.
Te ha pasado
alguna vez que debido a haber puesto
atención, o tratado de entender has cometido
errores ¿crees que pudieras haberlos
prevenido?
Escuchar a otros
es un placer y al mismo tiempo una
característica esencial para vivir en
sociedad. Es el principio de la
comunicación. Escuchar es un privilegio y
una obligación. Escucha, escucha a otras
personas y escúchate a ti misma.