¿Por
qué fracasamos?
Fracasamos por muchas razones. La primera de
ellas es porque en la medida en que
crecemos, nos van enseñando a través de
refuerzos negativos. Nos recriminan por
nuestros errores, pero no nos premian por lo
bueno que hacemos. Se nos castiga si
reprobamos una materia en el colegio, pero
no se nos premia por haber pasado las otras
nueve. Así, se nos destaca cuando fracasamos
y no cuando tenemos éxito. En nuestro
trabajo, el jefe nos recrimina
constantemente si por alguna circunstancia
cometemos un error, pero no nos premia
cuando llegamos temprano, hacemos nuestro
trabajo bien y a tiempo o somos
responsables. Esto nos va generando
frustraciones que nos hacen sentir poco
merecedores de reconocimiento y nos
convertimos en fracasados crónicos.
También fracasamos cuando nos establecemos metas
que están mucho más allá de lo que podemos
alcanzar por el momento.
¿Qué Hacer?
Si un niño de un año de edad que está
aprendiendo a caminar, deja de hacerlo porque en
su primer intento se cae, nunca caminará.
Recordemos que errar es de humanos. Lo
importante es que volvamos a intentarlo. No
importa en qué campo aspiremos a desempeñarnos.
Los principios son los mismos: Es necesario
trabajar y esforzarse de forma constante y
sostenida, aprendiendo todos los días.
Precisamente, cometer errores hasta que
conseguimos los procedimientos apropiados para
que las cosas nos salgan bien.
Los actores ensayan con el propósito de
aprender. Se cometen errores, se prueba de nuevo
y se aprende. Sólo intentando con insistencia
podemos aprender lo nuevo y convertirlo en una
parte natural de nuestra forma de trabajar, de
estudiar o de planificar para que las cosas nos
salgan como queremos. Si observamos el trabajo
de un verdadero profesional en cualquier campo,
estamos viendo el resultado de innumerables
horas de práctica. Nada viene sin esfuerzo. No
interesa cuanto tiempo hayamos perdido creyendo
que somos un fracaso. Nosotros mismos podemos
comenzar a elaborar nuestro propio patrón de
éxito. Todos merecemos tener éxito en cualquier
aspecto de nuestra vida, debemos trabajar y
esforzarnos para obtenerlo. ¡Levantándonos cada
vez que nos caigamos!
"Si un niño de un año de edad que está
aprendiendo a caminar, deja de hacerlo porque en
su primer intento se cae, nunca caminará. Errar
es de humanos. Lo importante al fracasar es que
volvamos a intentarlo". |