Daniel Goleman,
en su libro "La Inteligencia Emocional",
comenta que en los estudios que se han hecho
siguiendo la trayectoria profesional de un
gran número de personas, aquellas que
poseían más confianza en sí mismas habían
cosechado más éxitos. De hecho, este factor
era más importante que la inteligencia o el
rendimiento escolar.
Esta es una habilidad que podemos llegar a
aprender, no se "nace" con ella. Puede que
nuestros padres por ignorancia o por
problemas personales no nos la hayan
inculcado, pero eso no es irreversible. No
podemos cambiar esta característica en pocos
días, pero con constancia podemos obtener
buenos resultados.
Lleva un diario
de tus "logros" personales. No digas que no
haces nada interesante. No estamos hablando
de ganar una medalla o un premio. Son muy
importantes los pequeños éxitos diarios, el
consejo que diste sabiamente a quien lo
necesitaba, la resolución exitosa de una
negociación en el trabajo... Si no valoras
eso te estás haciendo un flaco favor a ti
misma.
Llevar un diario
te ayuda a reconocerlos. Cada vez que te
sientas un poco "depre" podrás hechar mano
de esta especie de Curriculum privado de
logros.
Dedica algún
tiempo a una afición que realmente te guste.
Si no la tienes aún, prueba con alguna
actividad (escribe un pequeño relato,
realiza manualidades, haz deporte...). Es
más importante de lo que pensamos contar con
un tiempo para nosotros.
Traza planes
para cambiar las áreas de tu vida que no te
gustan. No te conformes. Mereces una vida
divertida, excitante. Revisa tu trabajo, tus
relaciones sociales, de pareja ¿te gustan?,
¿qué cambiarías de ellas?. No te quedes
esperando que las cosas cambien, haz algo
para que así suceda.
No te prives
tanto de experiencias y cosas que te gusten.
Concédete algún capricho de vez en cuando.
Si te gustan ese vestido o esos zapatos
¡cómpralos!. Y prémiate cada vez que
consigas algún logro. Esto tiene un doble
efecto, aumenta tu autoestima, y refuerza la
motivación por el objetivo que te has
marcado.
Antes de una
prueba, examen, y cada vez que sientas temor
repite para tus adentros "yo soy capaz
de..." (yo soy capaz de hablar en público,
yo soy capaz de hacer este examen oral...).
El tener una
sana autoestima es un proceso continuo.
Tenemos que luchar día a día por mantener lo
conseguido, y mejorarla aún más, pero, desde
luego merece la pena.