En las
autopistas de Arizona en el suroeste de
Estados Unidos es muy común al ir manejando
un automóvil ver agua en sobre el pavimento.
A medida que el automóvil se mueve el agua
también pareciera moverse, manteniendo una
distancia constante. Nunca se alcanza, de
igual forma que dos líneas paralelas no
tienen puntos en común, el espejismo siempre
se mantiene a cierta distancia del
automóvil. Es inalcanzable.
Todos hemos visto películas de personas
perdidas en el desierto que casi muriendo de
sed de pronto se encuentran con un oasis. A
lo lejos pueden ver el oasis y contemplar el
agua que puede salvar sus vidas. Cuando
tratan de alcanzar el oasis se dan cuenta
que nunca existió que fue un espejismo.
El truco es
aprender a reconocer lo que es un espejismo
de la realidad. Parece sencillo pero en no
lo es. En tiempos normales en el desierto,
como cuando se esta conduciendo un automóvil
con aire acondicionado en la autopista de
Arizona, es fácil. Pero en tiempos de
necesidad es más difícil. Cuando estamos
deprimidos o tristes o pasando por tiempos
en los que pareciera en su momento que no
hay lugar seguro, los espejismo son casi
reales.
Perseguir un espejismo no tiene sentido.
Numero uno, nunca lo alcanzaras porque no
sencillamente no existe, es una ilusión
óptica. En nuestras vida al perseguir
espejismos estamos perdiendo tiempo, en
otras palabras nuestra valiosa vida,
perdiendo energía, y dejando de poner
atención a lo que realmente es importante.
Todos perseguimos espejismos en algún
momento de nuestras vidas. Un amor
imposible, una carrera para la cual no
tememos aptitud, un trabajo que no nos
conviene y cuantas cosas mas. Uno de los
espejismos más comunes en las mujeres es
encontrar al hombre perfecto, o simplemente
a un hombre. Nos imaginamos ver a ese
compañero de nuestra vida en muchos sapos
que encontramos.
¿Como reconocer un espejismo?
Aprendamos del desierto:
Numero uno, escuchemos la sabiduría
cumulada, transmitida a nosotros por
nuestras madres, nuestros libros sagrados,
maestros y amigas mayores. La voz de la
experiencia. Recuerda mas sabe el diablo por
viejo que por diablo.
Si estamos en el desierto preguntémosle a
los que han vivido allí toda su vida.
Acuérdate de escuchar a los que conocen al
desierto y te quieren bien. Nunca escuches
al que nunca ha estado en el desierto o al
que no te desea bien.
Segundo, escucha tu intuición. La naturaleza
te proveyó con este sentido extraordinario
que te ayudara a identificar tu camino. Para
escuchar a tu intuición necesitas conocerla.
Si crees en un ser superior a ti, al que
llamamos Dios, pregúntale y escúchale.
Cuando no sabes como seguir es mejor seguir
a Dios.
Tercero: observa tus alrededores, mantente
alerta, y recuerda que las leyes de la
naturaleza funcionan para todos. Si ves que
otras personas han muerto en el camino que
estas siguiendo o si lo que estas haciendo
no te ha funcionado antes, cambia de camino.
No hay razón por la cual a ti, o esta vez,
te va a dar un resultado diferente. Los
caminos de muerte y de fracaso son caminos
de muerte para todos.
Escucha tu voz interior y deja de seguir
espejismos. Tu vida es valiosa y tu tiempo
corto.