QUÉ ES.
Estudia las mamas mediante un aparato de
rayos X de baja intensidad.
PARA QUÉ SIRVE. Detecta alteraciones
visibles y lesiones ocultas en las mamas. Se
utiliza sobre todo en mujeres, pero también
en hombres.
CÓMO HAY QUE PREPARARSE. Sólo es
necesaria una higiene adecuada, pero sin
utilizar desodorantes o cremas que podrían
interferir en el resultado.
ASÍ SE HACE. Antes, el médico
pregunta a la paciente si ha notado cambios
en sus pechos y hace una exploración. La
prueba se realiza mediante una compresión de
los senos, que no es dolorosa.
RIESGOS PARA LA SALUD. Su único
peligro proviene de la utilización de rayos
X de baja intensidad, aunque los riesgos son
mínimos. Se recomienda una cada dos años a
las mujeres de entre 40 y 50. A partir de
los 50, cada año.
ADEMÁS... Es muy eficaz en el
diagnóstico precoz del cáncer de mama, pero
la autoexploración de los senos cada mes es
imprescindible.