No trates de
forzar a la naturaleza, te faltan seis
semanas para que los órganos vuelvan a la
normalidad. Durante este tiempo, evita subir
las escaleras y llevar cargas pesadas, toma
una buena siesta luego del almuerzo y
solicita la colaboración de tu pareja, tu
madre, tu suegra, amiga o vecina en las
labores domésticas.
Cuidados corporales
Las duchas están permitidas un día después
del parto. La inmersión en bañeras sólo se
aconsejan a partir de décimo o duodécimo día
siempre que no sean muy prolongados, sobre
todo si se ha efectuado una episiotomía. Si
das de amamantar a tu hijo, el médico le
indicará los cuidados especiales para tus
senos.
Sexo y contracepción
Es probable que el médico recomiende esperar
un mes para reanudar tus relaciones
sexuales. Sin embargo, se trata de una
decisión personal y depende de las
circunstancias del alumbramiento. Por
ejemplo, posterior a una episiotomía, los
primeros encuentros pueden ser dolorosos.
Algunas mujeres no tienen deseos sexuales,
porque se encuentran fatigadas y esto es
perfectamente normal, si se aplica a una
actitud transitoria.
Los métodos de anticoncepción son los que
permiten a la pareja disfrutar de su
sexualidad sin que sobrevenga un nuevo
embarazo. Una de sus características
fundamentales es que pueden suspenderse en
cualquier momento a petición de la pareja
para procrear y no implican ningún riesgo
para la salud de la mujer o el hombre.
La reaparición de la regla
Las primeras menstruaciones posteriores al
parto son más abundantes y prolongadas que
las normales. La fecha de aparición varía si
estás amamantando o no. Si alimentas a tu
bebé con leche materna, los mecanismo de la
lactancia bloquean el funcionamiento de los
ovarios.
No hay hemorragias durante ese período y a
veces no se reponen las reglas hasta que
finaliza la lactancia. Si no das de
amamantar, la menstruación comienza entre
seis y ocho semanas después del parto. Los
ciclos también regresan, aunque no es
extraño que estén ligeramente alterados
durante algún tiempo.