Tres
historias
Sergio y Raquel se casaron en abril de 1998.
Llevan casados casi 3 años, aunque estaban
viviendo juntos desde 2 años antes. Sergio
trabaja como comercial de una empresa de
seguros, y Raquel es secretaria. A pesar de
que los dos tienen un trabajo estable, dicen
que eso de la paternidad lo dejan para
otros de momento.
No descartan el ser padres, nos aseguran,
pero las cosas no están como para ponerse a
ello de momento. Sergio afirma que la
mayor parte de nuestros ingresos están
destinados a la compra de la vivienda en la
que en este momento vivimos. Un gasto
añadido nos desequilibraría casi sin
remedio. Es triste, pero hay que
planteárselo así.
Lo más complicado, añade Raquel,
sería compaginar mi trabajo con la educación
de un hijo, ya que mi horario en la empresa
en el que en este momento trabajo, se alarga
hasta las 8 de la tarde. Por eso no me
planteo la maternidad a corto plazo, por que
prácticamente me limitaría a llegar a casa,
y acostar a mi hijo.
Cesar y Susana comenzaron a vivir juntos
en febrero de 1995. Cesar trabaja en una
empresa de publicidad, y Susana es comercial
de una agencia de viajes. Los dos desde que
se conocieron se plantearon el deseo de ser
padres, y aunque ahora lo intuyen como algo
de difícil realización, en este momento la
mayor parte de sus decisiones van
encaminadas a facilitar las cosas llegado el
momento.
Aun así Susana nos asegura que en ese
momento surgirá un conflicto con la empresa,
por que al ser una empresa de pocos
empleados, si falta uno, los demás tendrían
que hacer malabarismos para sacar todo el
trabajo adelante. Hace un año
aproximadamente una compañera tuvo a su
hijo, y la empresa decidió no suplir ese
puesto, con que fuimos los compañeros los
que sacamos adelante la baja maternal. Eso
es así y a nadie le gusta hacer el trabajo
de los demás, ni tampoco provocar de cierta
manera que tus compañeros trabajen más.
Añade Susana a mi entender, las
empresas no solo no dan facilidades a los
empleados que quieren tener hijos, sino más
bien se diría que se empeñan en ponernos el
mayor número posible de impedimentos para
que esta tarea nos resulte lo más complicado
posible. Y así ocurre lo que ocurre, las
familias se limitarán como mucho al
matrimonio y a un hijo, para los más
afortunados.
Jesús y Natalia se casaron en Junio de 1996.
Jesús trabaja en un concesionario de coches,
y Natalia regenta una tienda de ropa de su
propiedad. Los dos han vivido de cerca las
dificultades de la hermana de Natalia y su
marido para sacar adelante el hijo que
tuvieron hace 13 meses. Prácticamente
toda la familia esta pendiente de compaginar
los horarios, ya que yo por ejemplo me
encargo de recoger a mi sobrino de la
guardería ya que mis cuñados salen de
trabajar bastante tarde nos comenta
Jesús
Natalia trabaja por cuenta propia, y en la
tienda los ingresos dan para un sueldo y
poco más. Es imposible que me plantee la
maternidad sin pensar en que seguramente la
tienda quizá ni siquiera se recupere
financieramente de mi ausencia durante la
baja maternal.