El principal trastorno para
la salud tras un tratamiento de fertilidad
es el peligro de embarazo múltiple.
La tasa de embarazo múltiple aumenta un 12%
tras los tratamientos.
Sus riesgos asociados con el embarazo
múltiple son hipertensión, excesiva
acumulación de líquido amniótico, abortos,
parto prematuro (con aumento de la
mortalidad perinatal y niños de bajo peso e
'inmaduros').
El síndrome de hiperestimulación ovárica
es otro de los riesgos asociados a los
tratamientos de fertilidad. Aparece cuando
los ovarios han sido sobrestimulados.
Normalmente se da después de la
administración de hormonas. Existen tres
grados: ligera, moderada y severa, y
provoca sensación de pesadez, náuseas,
dolores abdominales...