Bebo líquido
amniótico continuamente, siendo así como
entreno mis papilas gustativas que ya son
capaces de distinguir los sabores, y mi
aspecto mejora considerablemente pues mis
formas se redondean y mi color rojizo deriva
hacia el rosa, ya que la piel se hace más
gruesa y menos transparente. Mi estómago e
intestino funcionan perfectamente y a partir
de ahora recibo a través de la placenta
muchos anticuerpos producidos por mamá.
En este mes mamá
también ha engordado dos kilos, en total
lleva nueve. La cara se le ha puesto más
redonda, el ombligo le sobresale y se siente
más cansada. Las curvas de las caderas le
han aumentado porque se ensanchan las
articulaciones que mantienen unidos los
huesos de la pelvis, pero esta
transformación aunque no guste estéticamente
es necesaria para permitir mi paso. ¡Pobre
mamá!, y es que cada vez se nota más pesada.
Ya tiene ganas que llegue el gran momento
aunque yo también tengo ganas de salir. Ya
falta poco.
Ha tenido otra
revisión ginecológica y el médico le ha
dicho que va todo muy bien y está todo
correcto. También le ha mandado hacer un
cultivo vaginal para detectar posibles
infecciones.
A mamá cada vez
le duele más la espalda y tiene mucha
sensación de pesadez. El estreñimiento se le
ha acentuado más ya que ciertas hormonas
femeninas como la progesterona tienden a
relajar el intestino y a hacerlo más
perezoso y durante el embarazo los niveles
de esta hormona son elevados, si a ello le
sumamos la presión que ejerce el útero sobre
el intestino es normal que esté estreñida.
Durante este mes
papá se ha dedicado a hacer el recorrido del
hospital para saber el camino más corto y
rápido para poder llegar no sea que en
cualquier momento yo dé la sorpresa.
Tercera ecografía
Se la hizo en la semana 35, en ella se
obtienen datos como colocación del feto y de
la placenta, así como si ya estoy encajado y
listo para salir. Si esta ecografía
sugiriera que la cabeza del feto es
demasiado grande para la pelvis de mamá,
puede realizarse una radiopelvimetría (para
evaluar si será necesaria una cesárea)
En esta
ecografía también examinan de nuevo el
tórax, hígado, vesícula biliar, riñones...
Ya han dicho a mis padres que soy niña
porque se veía perfectamente. Tendríais que
haber visto la alegría que se han llevado
porque desde el primer momento querían que
fuera niña, hasta tenían el nombre elegido
desde el principio. Lo han celebrado por
todo lo alto aunque estoy segura que si les
hubieran dicho que soy niño no hubiera
pasado nada. Lo importante es que todo salga
bien. Mi peso según esta ecografía es de
2571 gramos.
Por este mes no
hay nada más que contar, os espero el
próximo mes ya en la recta final.
Sigue el
embarazo mes a mes