El primero y más
importante signo anunciador del embarazo es,
en general, el cese de la regla. Por
experiencia, algunas mujeres saben con
certeza que, en ellas, un retraso de tres
días significa que están embarazadas. Pero
si se trata del primer hijo, este retraso no
puede tener gran valor absoluto. Al cabo de
de una semana la mujer puede sn embargo
conjeturar su estado:
-si tiene generalmente un ciclo regular;
-si se encuentra en buen estado de salud y
no ha modificado sus condiciones de vida. Un
viaje, un régimen, un poco de anemia, pueden
en efecto provocar un retraso o incluso el
cese de la regla;
-si es lo bastante joven como no sospechar
un principio de menopausia.
Otros síntomas, si acompañan al cese de la
regla, pueden resultar significativos:
-una ligera hinchazón de los senos, sobre
todo en la aureola y el pezón;
-molestias intestinales o gástricas;
estreñimiento o por el contrario diarrea,
acidez de estómago;
-frecuentes ganas de orinar;
-tendencia a la somnolencia; sobre todo
después de las comidas;
-náuseas e incluso vómitos, especialmente al
despertarse;
-aborrecimiento de la comida, tabaco,
olores.
Pero, precisémoslo una vez más, todos esos
síntomas no son absolutamente reveladores de
un embarazo. Pueden constatarse en el
período premenstrual en algunas mujeres que
padecen un desequilibrio hormonal y pueden
igualmente ser de origen nervioso.
Hasta el principio de la sexta semana el
análisis ginecológico no puede proporcionar
una respuesta afirmativa. En ese momento el
útero se ha modificado lo bastante para que
el médico o la comadrona pueda establecer un
diagnóstico. Si la mujer está encinta, el
útero ha cambiado de forma (de triangular ha
pasado a redondo), de consistencia (se ha
reblandecido) y sobre todo de volumen.
La espera se ha convertido ahora en certeza:
esperas un hijo. Como la mayoría de las
mujeres te sientes a la vez feliz e
inquieta. Antes de nada hay que subrayar que
embarazo no significa enfermedad: el cuerpo
de la mujer está preparado para tener hijos.
Va a modificarse con toda naturalidad a
medida que vaya formándose el bebé. Para que
se realice bien el trabajo, bastará con
tomar ciertas precauciones en lo referente a
la alimentación, la salud de la mamá y el
régimen de vida.
Desde ahora, queremos hacerte vivir lo que
será la extraordinaria aventura de ese bebé
que vive en ti desde el día de su
concepción, de ese bebé cuyo corazón latirá
independientemente del tuyo, que sentirás
moverse, que verás crecer.